Vómito y fiebre con más de 38 grados de temperatura. Esos fueron los síntomas que alarmaron a Andrea González al revisar a su hijo Fabián de 6 meses. Ella lo llevó a que lo revisaran en un centro de salud en Sauces, norte de Guayaquil.

El menor tenía varias ronchas en el cuerpo debido a picaduras de insectos porque sale a jugar con sus primos.

Al igual que este caso, otros menores también mostraron síntomas de dengue, enfermedad infecciosa que mantiene en alerta a la comunidad médica debido a que los contagiados superan los 3.833 casos confirmados en todo el país.

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El Dengue vuelve a ser una amenaza

Así lo confirmó el Ministerio de Salud Pública (MSP), según las cinco primeras semanas epidemiológicas del año 2024.

En el reporte se detalla que hay 3.354 casos de dengue sin signos de alarma, 473 casos de dengue con signos de alarma y 6 casos de dengue grave.

El ministerio indicó que el origen de este aumento se relaciona con varios factores como son el cambio climático, la adaptación del mosquito para resistir menores temperaturas, la falta de control de los vectores, entre otras causas.

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Para el epidemiólogo Jhonny Real, experto en Salud Pública y Vigilancia Epidemiológica, esta cifra es alta, tomando en cuenta que todavía no llega la etapa más fuerte invernal y posinvernal, que es cuando hay más contagios de dengue.

Cuáles son las medidas de prevención ante el dengue

Añadió que esta cifra es solo de los pacientes que logran captar, de una vigilancia epidemiológica pasiva, y que de centros privados o prestadores de servicio de salud no suelen registrarse en algunos casos.

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Real aconsejó reforzar el control de larvas, fumigación y que la ciudadanía también trate de evitar exponerse a espacios donde proliferan los mosquitos. Y revisar la situación que viven Brasil y Perú con el aumento de casos de dengue.

“En Ecuador contamos con zonas tropicales y subtropicales en las que el dengue es endémico, dicha condición hace que la enfermedad sea una preocupación constante para las autoridades de salud y la población en general en estas zonas e implica una carga significativa en atenciones para los sistemas de salud, así como un impacto socioeconómico negativo en las comunidades afectadas”, señaló el MSP. (I)