“Yo soy una gringa para ellos”, dice con una sonrisa la antropóloga italiana Francesca Mezzenzana. “Pero a mi hijo, todos lo perciben como un Runa”.
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Esas comunidades son muy pequeñas, hay mucha libertad, los niños se desplazan por todos lados, comentó la investigadora.


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“Yo soy una gringa para ellos”, dice con una sonrisa la antropóloga italiana Francesca Mezzenzana. “Pero a mi hijo, todos lo perciben como un Runa”.