Lo primero que se viene a la mente de un quiteño al hablar de La Magdalena es el restaurante Los Motes, que lleva como complemento justamente el nombre de este tradicional barrio del sur de Quito. Hace 73 años, en 1949, Luz María Ortega se quedó huérfana y al cuidado de su abuela. Las dos mujeres, en ese entonces, decidieron salir a vender mote cocinado en los mercados del sector, especialmente en el mercado de La Magdalena.