Varios recintos y poblados ubicados en las riberas de los ríos San Miguel y Putumayo se encuentran afectados por el desbordamiento de estos dos afluentes que limitan Ecuador y Colombia.

Las fuertes lluvias que caen sobre la región amazónica ocasionan la crecida del caudal de los ríos que han destruido carreteras y puentes, el ahogamiento de animales y la anegación de varios cultivos de los campesinos e indígenas que se ubican en la zona.

El domingo último, el centro poblado de la parroquia General Farfán, en la provincia de Sucumbíos, se inundó por el desbordamiento del río San Miguel, organismos de socorro acudieron al lugar y evacuaron los enseres de unas diez familias damnificadas.

En el recinto Cochas del Betano, ubicado a las riberas del río San Miguel, otras cinco familias tuvieron que ser evacuadas.

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“Afortunadamente no tenemos víctimas que lamentar, solo daños materiales, pérdida de animales de los agricultores”, señaló el gobernador Darío Domínguez.

Desde el resguardo Buenavista (Colombia) y comunidad de San José de Wisuyá (Ecuador), ubicadas en las riberas del río Putumayo, se emitieron alertas a las autoridades pidiendo asistencia humanitaria para enfrentar la emergencia producto de las lluvias que vienen ocurriendo desde el 12 de junio pasado y han provocado la creciente de ambos afluentes. “Generando el desbordamiento e inundaciones que afectan de manera grave el territorio y la soberanía alimentaria del Pueblo Siona, comunidades transfronterizas del resguardo Buenavista (Colombia) y Comunidad de San José de Wisuyá (Ecuador); la misma situación enfrentan otras comunidades indígenas y campesinas vecinas”, se manifestó en parte de un comunicado remitido por Alonso Aguinda, presidente de la comunidad Siona San José de Wisuyá .

A pesar de que aún no se tiene un inventario consolidado de las pérdidas de cultivos, especies menores y enseres afectados con la creciente, se reportan daños definitivos en sembríos de plátano, arroz, yuca, maíz, ahogamiento de gallinas y cerdos, pérdida de canoas, motores, motocicletas y vehículos; además de la afectación en cisternas, sistemas de agua, paneles solares y dispositivos satelitales de comunicación e internet comunitario

Un total de 325 personas correspondientes a 65 familias han sido afectadas en San José de Wisuyá, y un total de 595 personas afectadas en el Resguardo Buenavista, que equivale a 174 familias, entre las que se encuentran 188 niños, niñas y adolescentes, y 42 personas adultas mayores, señaló Aguinda.

En el vecino país también se sienten las afectaciones

La Alcaldía municipal de Puerto Asís (Colombia) declaró el 13 de junio la alerta roja ordenando la evacuación de las familias que habitan las riberas del río Putumayo, disponiendo de cinco sitios de albergue y la activación de líneas de emergencia apoyadas del personal militar del Ejército nacional. (I)