CUENCA

Una vez que la ciudad de Cuenca entró en el color amarillo del semáforo sanitario por disposición del Comité nacional de Operaciones Emergentes (COE nacional), la autoridades locales se reunieron la mañana de este domingo 23 para definir nuevas políticas para diferentes actividades recreativas, religiosas y económicas. Lo principal es una mayor apertura para el aforo.

Antes de tomar la decisión, el COE cantonal revisó algunas estadísticas relacionadas a los contagios del COVID-19 en Cuenca. Ahí conocieron que aunque la tasa de contagios y casos positivos no ha disminuido radicalmente, la situación es manejable, más cuando la capacidad de los hospitales públicos y privados para esta patología aún no está al límite.

El alcalde Pedro Palacios contó que entre el 26 de diciembre del 2021 y el 22 de enero del 2022, los casos positivos aumentaron de 136 a 714. Que si bien es una tasa alta, se quedó estable.

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En cuanto la ocupación de camas en los hospitales y clínicas, el porcentaje es del 77 %, pero no necesariamente porque hay menos contagios, sino porque se aumentaron espacios.

Además, luego de la aplicación de 2.620 pruebas de hisopado efectuadas por ellos, el nivel de positividad bajó del 50,1 al 41 %.

Un aspecto que se mantiene, según explicó el director del Consejo Cantonal de Salud, Julio Molina, es que hoy en día existen 6 niños hospitalizados. De estos, 4 en las Unidades de Cuidados Intensivos (UCI) públicas de Neonatología y dos en Pediatría.

A la decisión adoptada el 11 de enero pasado en donde se permitía un ingreso del 30 % de ocupación para sitios cerrados como restaurantes o bares, a partir de ahora se elevó al 50 %, tal como disponen las normativas nacionales.

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El sábado 22, el COE nacional indicó que la nueva semaforización en los cantones de Ecuador regirá desde este lunes 24 al 30 de enero.

Lo que sigue prohibido en Cuenca es la entrega de permisos para realizar eventos masivos, se dijo.

Estas nuevas reglas se mantendrán, según dijo el alcalde Palacios, durante una semana siempre y cuando las circunstancias determinen si estas se pueden flexibilizar o aumentar.

Finalmente, Julio Molina pidió a las autoridades del Gobierno Nacional que les expliquen los parámetros en base a los que deciden cambiar a un cantón de semáforo amarillo a rojo. A ellos como Municipio no les ha llegado y por eso desconocen qué tan objetivas son. (I)