El pasado 25 de marzo el alcalde de Quito, Jorge Yunda y una comitiva de la Secretaría de Salud se reunieron con el ministro de ese entonces, Mauro Falconí. En este encuentro se ofreció destinar tres millones doscientas mil dosis de vacunas para la capital y el Municipio ofreció todo el contingente logístico para el plan de vacunación. Sin embargo, el acuerdo quedó en palabras y no se firmó hasta que el presidente pidió la renuncia de Falconí.