En el negocio del retail (comercio minorista), la decisión de compra ya no se juega solo en el precio, sino en la suma de microexperiencias que ocurren en minutos: encontrar el producto sin fricción, confiar en que el valor en percha será el mismo en caja y salir con la sensación de que todo funcionó como debía.

Bajo esa lógica, almacenes Tía ha puesto el foco en esos detalles —a veces, invisibles para el cliente— como eje de competitividad. Desde ahí, los ajustes operativos, tecnológicos y comerciales que la cadena viene implementando en Ecuador para responder a un consumidor más informado y cada vez más orientado a la eficiencia en su compra diaria, se explicó.

Entre los cambios clave están la optimización del talento humano, la digitalización de procesos, el control en tiempo real de inventarios y la segmentación del surtido según hábitos de compra, lo que permite mayor disponibilidad de productos y una oferta más relevante, comentan en Tía.

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“Hoy la data nos permite integrar surtido, precio y experiencia bajo una misma lógica de negocio”, cuenta Noralva Rengifo, al destacar que este enfoque busca generar mayor relevancia para el cliente y eficiencia para la operación.

En logística, la optimización de rutas y carga busca mejorar la eficiencia operativa y reducir el impacto ambiental, mientras que la tecnificación de procesos —como el fraccionamiento y la gestión de carnes bajo metodologías Lean— permite disminuir desperdicios y optimizar tiempos, se agregó.

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En el frente operativo, Tía ha incorporado sistemas que permiten detectar quiebres de stock en tiempo real y realizar conteos diarios de inventario, lo que reduce faltantes y mejora la disponibilidad de productos. Además, ha rediseñado procesos de recepción y reposición para garantizar que la mercadería esté disponible en el momento oportuno.

La digitalización también alcanza la gestión de precios, ahora automatizada mediante aplicaciones y sistemas POS, con el objetivo de asegurar coherencia entre el valor exhibido y el cobrado en caja, uno de los factores clave en la confianza del consumidor.

Además, la cadena fortalece sus canales digitales con plataformas como Rappi y PedidosYa, impulsa iniciativas sostenibles que reducen emisiones de CO₂ y apuesta por la fidelización basada en datos para consolidar su competitividad en el retail ecuatoriano. (I)