El hallazgo de peces muertos en un tramo del río Portoviejo, a la altura de la parroquia Picoazá, preocupa a ciudadanos y líderes ambientalistas de la provincia manabita.

En imágenes difundidas en redes sociales se observó un tono negro en las branquias de varias especies que aparecieron sin vida en la orilla del afluente

Michael Garrety, representante de la fundación Rioverde, que ejecuta un plan ambiental en este afluente que nace en el cantón Santa Ana, sostuvo que el pasado sábado vecinos de Picoazá observaron que en las orillas del río quedaban peces muertos y alertaron sobre la situación. “Está comprobado que es derramamiento de aceite, han vertido aceite en grandes cantidades, no sabemos si por medio de tanques o algún tanquero”, estimó Garrety.

El ambientalista indicó que el pasado sábado pudo divisar al menos 200 peces muertos y consideró que las especies afectadas serían muchas más en otros tramos del río.

Dijo que este jueves 29 de julio, personal del área de Ambiente del Municipio de Portoviejo tomó muestras del río, pero aún se desconocían los resultados. “En gran parte del recorrido del río Portoviejo es el mismo problema, hay vertientes de aguas grises y botaderos ilegales de basura. Estamos realmente preocupados”, agregó Garrety.

Juan Carlos Ramírez, director del Ministerio del Ambiente en Manabí, indicó que la tarde de este jueves enviará personal a verificar lo sucedido en el río Portoviejo, a la altura de la parroquia Picoazá, para aclarar lo sucedido.

El río Portoviejo nace en la parroquia Honorato Vásquez, del cantón Santa Ana, recorre 101 kilómetros hasta llegar a su desembocadura en el sitio La Boca de la parroquia Crucita (Portoviejo).

De este río se capta el agua cruda que el cantón Manta procesa para potabilizarla y luego entregarla a gran parte de su población, al igual que a localidades de cantones como Jaramijó, Rocafuerte, Portoviejo y Sucre. (I)