Stalin Rolando Olivero Vargas, alias Marino, tenía un departamento en la isla Mocolí, uno de los sectores de Samborondón de mayor plusvalía.
El ministro del Interior, John Reimberg, dijo este viernes que alias Marino tenía una propiedad en esa isla.
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No vivía en la urbanización donde fue asesinado la noche del miércoles, sino en otra urbanización de la misma isla.
En Mocolí hay predios donde el metro cuadrado cuesta más de 1.200 dólares.
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Reimberg indicó que hubo una persona que invitó a alias Marino para que entrara a la zona de la cancha. Con alias Marino o Ancla murieron otras dos personas con antecedentes.
Dijo que está en proceso de investigación el tema de la persona que dio permiso a Marino. No dio nombres, pero mencionó que es una persona que fue muy conocida porque se pensaba que se había atentado contra su vida. Y fue quien reservó la cancha.
El Gobierno tenía a alias Marino en la lista de objetivos de alto valor.
A alias Marino se lo liga como uno de los cabecillas de Los Lagartos. En una entrevista con radio Sucre, Reimberg indicó que alias Marino estaba separándose de Los Lagartos.
El funcionario mencionó que estaba negociando con Los Lobos y probablemente fue un ajuste de cuentas. “Había tomado contacto con Los Lobos y eso obviamente conlleva a una traición con el grupo, lo que obviamente llevó a un ajuste de cuentas”, mencionó.
Los Lagartos son una banda que lleva varios años en el radar policial. Tienen dominio en zonas del sur de Guayaquil, especialmente en el sector de Guasmo sur.
El Gobierno lo había identificado como un objetivo de alto valor. Semanas atrás, la Policía había realizado allanamientos para localizarlo en Samborondón.
Pero la muerte lo sorprendió mientras estaba en una cancha de fútbol de una urbanización de la isla Mocolí.
Alias Marino tenía presencia en empresas de seguridad y exportadoras. En ellas constaba como accionista, gerente o presidente.
Reimberg dijo que algunas de esas empresas ya están cerradas. Sostuvo que él ha denunciado que muchos delincuentes han abierto compañías de seguridad para obtener permisos de armas.
Señaló que por ello se ha dado a la Policía un programa para determinar si un arma fue usada en un acto criminal. (I)