Por primera vez en más de un siglo, 158 tortugas gigantes volvieron a habitar la isla Floreana. La reintroducción marca un hito científico y ambiental en las islas Galápagos: la especie desapareció localmente en el siglo XIX y su regreso este viernes se concreta gracias a un programa de restauración ecológica sustentado en investigación genética.
El retorno se apoya en un hallazgo científico. Estudios en el volcán Wolf, en Isabela, identificaron tortugas con ascendencia genética de la especie Chelonoidis niger, considerada extinta en Floreana durante más de 150 años.
En 2015, técnicos del Parque Nacional Galápagos y Galapagos Conservancy trasladaron 32 ejemplares al Centro de Crianza Fausto Llerena. Allí se desarrolló un programa especializado que permitió recuperar el linaje genético y reproducir individuos aptos para su reintroducción.
Publicidad
El ‘GPS’ de las tortugas: por qué cargarlas y llevarlas al mar es sentenciarlas a no volver jamás
Las tortugas liberadas provienen de este centro, donde cumplieron cuarentenas, controles sanitarios, evaluaciones morfométricas e implantación de microchips para su monitoreo.
Las “ingenieras” del ecosistema
Las tortugas gigantes cumplen un papel ecológico esencial. Actúan como dispersoras de semillas, regulan la vegetación y favorecen la regeneración natural del hábitat, funciones clave para restaurar los ecosistemas insulares.
Su liberación en la isla este viernes, 20 de febrero, exigió un gran despliegue logístico. Guardaparques y técnicos recorrieron cerca de siete kilómetros de terreno volcánico y zonas de difícil acceso para trasladar los ejemplares hasta su nuevo hábitat, indicó el Ministerio del Ambiente y Energía (MAE).
Publicidad
La reintroducción se ejecutó tras la erradicación de especies invasoras, como roedores y gatos ferales, y la implementación de sistemas de monitoreo ambiental.
Una política de Estado
El operativo forma parte del Proyecto de Restauración Ecológica de Floreana, liderado por el Ministerio del Ambiente y Energía (MAE) junto con la Dirección del Parque Nacional Galápagos y organizaciones científicas internacionales.
Publicidad
La ministra Inés Manzano destacó que la restauración demuestra el impacto de políticas públicas basadas en ciencia, cooperación y participación comunitaria, se indicó a través de un boletín de prensa.
La iniciativa posiciona a Ecuador como referente mundial en restauración ecológica de islas habitadas. El proyecto prevé la futura reintroducción de otras especies endémicas localmente extintas, señala el documento. (I)






