Doce personas durmieron anoche cerca del portal de la casa de sus vecinos luego de que un incendio consumiera gran parte de dos viviendas en donde residían en la ciudadela Eloy Alfaro del Camino, ubicada en el sureste de Portoviejo.

La emergencia se registró cerca de las 16:00 del pasado lunes 26 de abril. Edilma González, dueña de una de las casas afectadas, contó que su vecina había prendido una hornilla de una cocina, luego de lo cual por un presunta fuga de gas se inició el fuego que terminó afectando casi en su totalidad una casa de dos plantas de construcción mixta habitada por dos familias. Las llamas también contaminaron la vivienda de hormigón, donde habita González, y quemó casi todos los bienes.

“El fuego rápidamente se extendió por las dos casas, yo alcancé a sacar pocas cosas, y además un tanque de gas. En la casa de al lado no pudieron sacar el gas, pero gracias a Dios no explotó”, dijo la mujer.

Un acongojado Leodán Rezabala sacaba este martes todas sus pertenencias quemadas para llevarlas a botar. Con la ayuda de sus vecinos este hombre junto a su esposa discapacitada y sus dos hijos desayunaron porque sus vecinos les ofrecieron alimentos.

Rezabala dijo que él se enteró de que su casa quedó reducida a cenizas cuando cerca de las 19:00 del lunes llegó tras recorrer Portoviejo vendiendo cloro en galones. A él no le pudieron avisar inmediatamente porque no tiene teléfono móvil.

“No rescatamos nada”, lamentó el hombre, que este martes portaba la misma ropa con la que trabajó el lunes, apenas con esa vestimenta se quedó en la calle.

William Mera, segundo jefe del Cuerpo de Bomberos de Portoviejo, dijo que el trabajo de los agentes de la institución impidió que el fuego se expandiera a otras viviendas cercanas, en un área cuyas calles son angostas. Agregó que se investigarán las causas que originaron el incendio.

Este martes 27, cerca del mediodía personal del Ministerio de Inclusión Económica y Social (MIES) se acercó a dialogar con los afectados de las tres familias que resultaron con grandes pérdidas de sus bienes.

“Lo que queremos es que nos ayuden con algo para al menos tener donde vivir, porque somos gente pobre”, dijo Rezabala. (I)