El inesperado ingreso de agua por el techo de la minicentral Toachi, que el pasado 18 de febrero sorprendió y causó alarma a tres técnicos que realizaban trabajos en el interior, fue un “riesgo” contemplado pero poco probable dentro de las labores de desalojo de sedimentos que se ejecutan en el lugar, que es parte del complejo hidroeléctrico Toachi Pilatón.