El modelo “compra ahora y paga después” (BNPL, por las siglas en inglés de “Buy now, pay later”) está arrasando en Estados Unidos. El número de estadounidenses que han utilizado este modelo de préstamo muy popular en Australia, ha aumentado un 300 por ciento cada año desde 2018, según Bloomberg.

Empresas como Afterpay, Klarna y Affirm sostienen que el modelo es financieramente inclusivo para las personas que no pueden acceder a las formas tradicionales de crédito. Pero los defensores de los consumidores argumentan que el modelo está poco regulado y plantea riesgos para los clientes.

“En realidad, es una forma de que los consumidores, sin saberlo, acumulen muchas deudas en poco tiempo”, afirma Elyse Hicks, asesora de política del consumidor de Americans for Financial Reform. Si el sector sigue creciendo, podría poner a una generación de jóvenes estadounidenses en una trampa de endeudamiento.

El auge de los BNPL en Estados Unidos

Aunque las distintas empresas del sector pueden diferir ligeramente, los servicios BNPL permiten al consumidor pagar un artículo o servicio en cuatro cuotas sin intereses durante un periodo de tiempo, generalmente dos semanas. Hasta el momento, el BNPL ha estado presente en internet, pero ahora está empezando a introducirse también en las tiendas.

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Si bien el BNPL empezó a cobrar fuerza antes del COVID-19, el cambio hacia el comercio electrónico y los negocios minoristas impulsó el crecimiento del sector. Según un estudio de la empresa de servicios informáticos y consultoría Accenture, las compras de BNPL aumentaron un 230 por ciento desde principios de 2020.

Las estimaciones de uso varían, pero estudios similares indican que entre un tercio y la mitad de los estadounidenses han utilizado los servicios de BNPL, un sistema que se ha abierto paso especialmente entre los más jóvenes. Por ello, varias empresas de tecnología y servicios financieros también se están subiendo al carro. En junio pasado, Apple se convirtió en la última gran empresa en anunciar su propio servicio de BNPL.

Compra (más) ahora y (no podrás) pagar después

Para los consumidores, empresas como Klarna y Affirm suelen presentar sus servicios de préstamos sin intereses y a plazos como una liberación de la industria de las tarjetas de crédito y otro tipo de prestamistas oportunistas. Pero los usuarios, sobre todo los jóvenes, ya están acumulando deudas. Las razones son tanto psicológicas como normativas: los defensores de los consumidores enfatizan en que la posibilidad de adquirir productos a plazos parece hacer que la gente compre más, y más de lo que puede permitirse.

Los consumidores interpretan que los pagos fraccionados son más asequibles y, en consecuencia, tienden a comprar con más frecuencia.

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Al respecto, la asesora Hicks reitera que la asequibilidad que prometen los servicios de BNPL es ilusoria. “Les está costando a los consumidores mucho más dinero del que probablemente les costaría si solo utilizaran su tarjeta de crédito”, asegura a DW.

Muchos usuarios no estarían pagando y se estarían arrepintiendo de sus compras. Según un estudio de Credit Karma, casi el 40 por ciento de los usuarios de BNPL afirma haber incumplido al menos un pago. Si bien los servicios de BNPL no suelen cobrar intereses como las tarjetas de crédito, cobran comisiones u otras penalizaciones cuando los usuarios incumplen un pago.

Por su parte, la empresa de asesoramiento financiero y de inversión Motley Fool descubrió que casi el 50 por ciento de los jóvenes que utilizan BNPL se retrasaron en el pago o incurrieron en una comisión por retraso. En general, muchos consumidores parecen estar confundidos con el BNPL, pues otra encuesta reveló que alrededor de un tercio de los usuarios de este modelo de pago no entiende bien el servicio. (I)