Mediante un plan de reactivación de pozos, Petroecuador logró subir la producción de gas natural del Campo Amistad, en más del 50 %, al pasar de 17 millones a 26 millones de pies cúbicos diarios.

El incremento es calificado por la compañía como “un nuevo hito en la gestión hidrocarburífera del país”.

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El Campo Amistad se encuentra en el bloque 6, ubicado en el golfo de Guayaquil. Es operado por la petrolera estatal.

El plan ejecutado en Amistad es parte de la iniciativa de la empresa pública de recuperar pozos cerrados o sin producción, a través de técnicas workover (reacondicionamiento, en español), con lo cual se interviene en el interior de los pozos petroleros o de gas.

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Los trabajos permiten recuperar operatividad, mejorar el rendimiento, incrementar la producción y extender su vida útil.

Para el Campo Amistad se empleó un jack-up, que es una estructura marina especializada para la intervención de pozos costa afuera, informó Petroecuador en un comunicado el 11 de abril.

El aumento de la producción contribuirá a generar un ahorro estimado en $ 128 millones, debido a que permitirá reducir la importación de diésel para generación eléctrica.

Con las acciones implementadas en este bloque se proyecta que la producción siga un ritmo ascendente hasta llegar a los 90 millones de pies cúbicos diarios en 2027, estimó la estatal.

Ese volumen de producción es equivalente al consumo energético de alrededor de un millón y medio de hogares ecuatorianos.

La producción exacta de Amistad, al 11 de abril, fue de 25.816 millones de pies cúbicos diarios, según un reporte de Petroecuador.

Todo el gas que se extrae del campo se distribuye al sector industrial y a la generación eléctrica, especialmente de la central Termogás Machala.

Petroecuador destacó que en el pozo Amistad 6 se pudo elevar la producción en 6 millones de pies cúbicos diarios.

Además, durante la intervención en el campo se pudo descubrir un nuevo yacimiento denominado Progreso, que se integra por primera vez a la operación activa.

El descubrimiento abre la posibilidad de incrementar las reservas actuales certificadas de 146 billones de pies cúbicos de gas natural. (I)