La distribución del crédito en mujeres y hombres es inequitativa y pone en desventaja a las mujeres, pese a que ellas ahorran más, en comparación con los hombres. Según los últimos datos de la Superintendencia de Economía Popular y Solidaria, publicados a septiembre, los créditos para ciudadanos entre 18 y 29 años, se distribuyen en el 62,4 % para hombres y 37,6 % para mujeres. La relación se va acortando levemente conforme sube la edad de las personas. Pero siempre en desventaja con la mujer.

Así en el rango de personas de entre 50 y 65 años la proporción varía y se entregan el 58,8 % de créditos para hombres y el 41,2 % para mujeres. Sin embargo, a la hora de mirar los depósitos, que representan ahorro, se puede ver que en el rango etario de 18 a 29 años, el 47,1 % de ahorro es de hombres y el 52,9 % de mujeres. La brecha se acorta con el incremento de la edad.

Los datos dan cuenta de la falta de inclusión con perspectiva de género de la que adolece el sistema financiero.

Este tema, así como otros que hacen parte de la problemática y alternativas de solución que giran alrededor de la Economía Popular y Solidaria serán analizados entre el 4 y el 29 de octubre en el contexto de las Décimas Jornadas de Supervisión, organizadas por la Superintendencia de Economía Popular y Solidaria. Se trata de un espacio anual de reflexión, intercambio de conocimientos y aprendizaje en torno a distintas temáticas de relevancia para el buen desempeño del sector de la Economía Popular y Solidaria (EPS).

Este año el evento se denomina: ‘La EPS 3.0: Inclusión financiera digital, transparencia y gobernanza’. Se han organizado cinco paneles de conferencias, con la participación de 21 expositores nacionales e internacionales. Todos ellos bajo ejes transversales como la transparencia, fortalecimiento, e inclusión financiera con perspectiva de género y con énfasis en el sector rural.

El evento incluye, por segundo año consecutivo, capacitaciones en temas sobre gestión de riesgos, gobierno cooperativo, educación financiera, entre otros. Se realizarán mesas académicas con la participación de varias universidades. Al ser un evento en modalidad virtual, dentro de la plataforma digital creada para las conferencias y demás actividades, se encontrarán estands de más de 20 instituciones privadas y públicas.

De acuerdo con Margarita Hernández, superintendenta de Economía Popular y Solidaria, este año se discutirán las lecciones aprendidas por la pandemia. Entre ellas, que si a alguien golpeó la crisis fue a quien no tenía un seguro, acceso al ahorro y al crédito. De esta manera, se ve la necesidad de trabajar fuertemente en inclusión financiera. Y dentro de ella, promover la inclusión financiera digital, la elaboración de productos financieros digitales y la extensión de la educación financiera de la mano de la alfabetización digital

Además explica que se hace mención a una Economía Popular y Solidaria 3.0, porque se considera que debe ser una versión mejorada que apunte a mecanismos financieros relacionados con mercados de capitales, con bigdata, financiamiento a pequeñas y medianas empresas, conocimiento y desarrollo de temas regulatorios sobre el ecosistema fintech, explica Hernández.

En cuanto a la falta de inclusión con perspectiva de género, dice Hernández, que uno de los objetivos de la Superintendencia es justamente concentrarse en los problemas de las mujeres que han sido las más impactadas en la pandemia. Al ser parte de la Alianza por la Inclusión Financiera (AFI, por su siglas en inglés) dijo que se está trabajando en una hoja de ruta nacional para eliminar las barreras de acceso a la inclusión financiera. Se están desarrollando productos y servicios para mujeres y un ajuste de la política para facilitar la inclusión de mujeres que viven en sectores rurales y reciben el bono, dice Hernández. (I)