Los sueldos recortados por la pandemia empiezan a recuperarse. Hace seis semanas las oficinas de la empresa donde trabaja Rocío, ingeniera comercial de 45 años, volvieron a su actividad de ocho horas diarias y con ello el sueldo del personal administrativo es de nuevo el 100 % y no el 75 % con la reducción de la jornada laboral. En adelante, poco a poco las empresas deberán ir restituyendo los sueldos que tenían antes de la pandemia.

Y es que los dos años en los que la Ley Humanitaria permitió ajustes en sueldo y horario empiezan a vencer en junio, dependiendo de en qué mes los empleadores se acogieron a esa norma. Esto y la reactivación que dejó ganancias hacen que en las empresas se proyecten alzas salariales para este 2022.

El 76 % de las compañías efectuó un aumento o lo hará en este año –la mayoría entre abril y este mes–, según la reciente investigación realizada de Andean Ecuador Consultores Estratégicos C. L., en la que participaron 152 empresas (61 % nacionales y 39 % multinacionales).

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‘Mis ingresos bajaron durante la pandemia y estaba endeudada, por lo que me fui a Estados Unidos, donde trabajé y cobré el dinero que envié con identificación falsa, ya que tengo visa de turista’

El promedio del alza es de 3,55 % y los incrementos más altos se prevén para los sectores de seguros (4,78 %), financiero (4,01 %) y automotor (3,56 %). Esto se da porque las empresas ecuatorianas han experimentado una significativa recuperación económica luego de dos años del inicio de la emergencia sanitaria generada por la pandemia y por el incremento de las ganancias obtenidas, indica el estudio.

Y es que el 84 % de las empresas de la muestra repartió utilidades a 109.200 trabajadores, el 31 % de estas hasta $ 1.000 de utilidades.

Reparto de utilidades% de la muestraTrabajadores
No repartieron utilidades16 %13.433
Utilidades de hasta $ 2.00056 %71.769
Con utilidades de entre $ 2.001 y $ 10.00024 %36.073
Con utilidades mayores a $ 10.0014 %1.360

Las empresas, tanto por sector económico como por origen de capital, tuvieron un considerable incremento en las utilidades. En promedio, el sector industrial tuvo las utilidades más altas (entre los otros de servicios y comercial), pero el que tuvo el mayor incremento con relación al año anterior fue el comercial con un aumento del 55 % en su base y 59 % en el rubro por carga.

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Cómo las empresas del país han traducido la recuperación económica pospandemia en materia de sueldos lo analiza Roberto Estrada, de Andean Ecuador Consultores Estratégicos C. L., de la red de firmas de consultoría de Deloitte. Él considera que hasta que no se concrete la reforma laboral anunciada, “lo más probable es que el despegue del empleo siga en un ritmo más lento que el del crecimiento económico”.

En la pandemia hubo empresas que redujeron los salarios a su personal acogiéndose a las medidas emergentes adoptadas en Ecuador, ¿que ahora el 76 % de empresas de su muestra de estudio haya realizado o tenga previsto hacer alzas este 2022 es por la recuperación de los salarios prepandemia?

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Efectivamente. El 2021 fue un año de recuperación económica en el país, que se vio reflejado en el crecimiento del PIB en un 4,2 %, según el Banco Central de Ecuador. Esto permitió a las empresas revisar su situación en materia salarial y revertir el impacto generado en el 2020 a causa de la crisis económica derivada por la pandemia. En momentos de crecimiento económico en el que las empresas cumplen sus metas, es habitual motivar a sus colaboradores con ajustes en los salarios, que les permitan mejorar sus condiciones económicas y su calidad de vida.

La recuperación en sueldos y utilidades incide en mayor consumo y ventas que ya se reportan en este 2022, ¿qué tan sostenible puede ser ese crecimiento?

Dependerá en gran medida del desarrollo de la situación política interna, que sin duda genera expectativas en el sector productivo para arriesgar en mayor o menor medida. Además, en un mundo globalizado es importante considerar el impacto que puede generar una crisis externa, como una eventual guerra o el colapso de una economía fuerte en la que se comercialicen nuestros productos. Los anteriores elementos son factores de impacto que determinarán cómo cerrará el año en comparación con el 2021.

“Me pagaban por contrato parcial de cuatro horas al día presencial, pero completaba las ocho y trabajaba hasta los domingos desde mi casa”, dice trabajadora contratada en la pandemia

¿Se puede esperar que la recuperación económica de las empresas se traduzca en más fuentes de empleo?, ¿en qué tiempo?

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Es relativo. La consigna de muchas empresas es buscar eficiencia en la administración del talento humano mediante la redefinición de sus procesos, la automatización y la eliminación de tareas de bajo valor agregado. En este sentido, hasta que la reforma laboral que se viene anunciando no sea una realidad, lo más probable es que el despegue del empleo siga en un ritmo más lento que el del crecimiento económico.

En relación con otros países de la región, ¿cómo avanza Ecuador en estos indicadores de empleo y sueldos tras la pandemia?

En relación con Colombia y Perú, tenemos salarios muy competitivos, empezando por el salario básico. No obstante, este aspecto restringe el crecimiento del empleo debido al costo de la mano de obra y, por otro lado, las indemnizaciones y las jubilaciones, conforme con el código laboral actual, representan un efecto económico importante. Asimismo, al tratarse de una economía dolarizada los salarios no sufren el impacto de devaluaciones, como sí ha ocurrido en estos países. Finalmente, el indicador de la inversión extranjera en Ecuador sigue siendo modesto en comparación con lo que reciben las otras dos naciones. Este factor es clave, puesto que las nuevas inversiones arrastran directamente la creación de más puestos de trabajo.

Más indicadores

  • Rotación de personal. El estudio de Andean Ecuador también revela que el porcentaje promedio de rotación de personal fue del 13 %, situación originada por múltiples factores, como mejor oportunidad de desarrollo profesional (50 %), mejor oferta económica (39 %) y restructura organizacional (30 %). Tras dos años de pandemia, es el resultado de la reactivación experimentada, ya que muchas personas empiezan a sondear nuevas oportunidades. Algunas empresas que tenían detenidos proyectos de crecimiento los retoman y generan ofertas que son escuchadas y aceptadas por profesionales que están laborando para otra organización.
  • Modalidades de trabajo. Tras haber superado la etapa más crítica de la pandemia, las empresas han implementado diversas modalidades de trabajo. El 28 % de las organizaciones optó por la presencialidad, principalmente para promover una mayor eficiencia del personal, mejor comunicación, minimizar los distractores y debido al giro de negocio de las compañías. Solo el 2 % de la muestra mantiene a todo su personal mediante esquemas virtuales, por ahorro de gastos fijos, la calidad de vida para los trabajadores y las condiciones del negocio, entre otras razones. El 63 % de las empresas consultadas estableció que ciertas áreas de la organización trabajarán de manera presencial y otras virtual, considerando la naturaleza del cargo y el mantenimiento del aforo en oficinas. Y el 7 % optó por una jornada híbrida, por ejemplo, tres días de forma presencial y los otros dos de forma virtual.
  • Nueva reforma tributaria. Por el ajuste al impuesto a la renta que implica un mayor pago para los trabajadores que ganan más de $ 2.000 al mes, el 92 % de las compañías no ha decidido implementar ninguna medida para mitigar el impacto en sus colaboradores, el 8 % restante ha realizado capacitaciones sobre este tema y solo el 1,3 % ha efectuado incrementos salariales específicamente destinados a disminuir el impacto del aumento de los impuestos.

¿Cómo adaptar cambios en materia laboral sin acudir a la Asamblea?

El mercado laboral ecuatoriano es bastante malo, a criterio del Instituto de Economía de la Universidad San Francisco de Quito, y como argumento cita uno de los indicadores: apenas entre el 35 % y el 40 % de la Población Económicamente Activa (PEA) cuenta con un empleo adecuado de al menos 40 horas semanales y el salario básico. Lo que considera poco y que incluso en los mejores momentos de la economía difícilmente ha superado el 50 %.

Por ello, en su análisis ‘Mercado laboral: mejorar sin reformar’ se refiere a ¿qué puede hacer el Gobierno para adaptarlo sin acudir a la Asamblea?, y una de sus propuestas es que el Ejecutivo elimine la burocracia del Ministerio del Trabajo que quita tiempo al empleador, es poco útil y genera costos que encarecen la contratación. Que consolide un paquete de medidas en una sola reforma interna al Gobierno y dicte un reglamento integral al Código del Trabajo.

“Si bien el presidente no puede alterar el sentido de la ley, sí puede detallar bajo qué supuestos opera, desarrollar más escenarios de aplicación, etc. Debe reformar el Decreto Ejecutivo 1121 que regula la contratación con terceros y ampliar razonablemente la viabilidad de servicios técnicos especializados y actividades complementarias”. Además de implementar la aprobación de horarios especiales de forma electrónica y del visto bueno electrónico de trabajo también electrónico. “Ante la apremiante situación de mala calidad del empleo y el evidente bloqueo político, el Gobierno debe aterrizar sus metas en propuestas realistas que se inician por un análisis del Ministerio del Trabajo, de sus trámites (...), medidas que están a su alcance”. (I)