Aunque en Ecuador faltan mediciones robustas, la evidencia regional es clara: solo 30% de trabajadores está comprometido con su trabajo y más del 70% vive con estrés laboral.
“No es un problema local, es humano”, asegura Fabrizzio Villamar, consultor de estudios de mercado y Embajador del salario emocional.
Como señala el Dr. Jaime Leal, autor del libro ‘El método del salario emocional’, el salario económico atrae, pero el emocional enamora.
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Las empresas aplican principalmente reconocimiento y algunas acciones de bienestar
En nuestro país no existen aún estadísticas nacionales completas, pero se observan avances puntuales. Las empresas aplican principalmente reconocimiento y algunas acciones de bienestar. Sin embargo, asegura Villamar, componentes clave como la relación con el jefe inmediato (liderazgo cercano) y el desarrollo o plan de carrera siguen siendo aspiracionales.
De acuerdo al Instituto Emotional Paycheck, el verdadero reto no es implementar acciones aisladas, sino gestionar el salario emocional de forma integral, medible y sostenida en el tiempo.
“Desde mi certificación como Embajador del salario emocional, he comprobado que es posible implementarlo en sectores como agricultura, comercio o manufactura. El Instituto Emotional Paycheck ha trabajado con éxito en empresas azucareras y camaroneras. La clave está en entender que cada empresa y cada equipo son distintos”, agrega.
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La Dra. Patricia Andrade y la Ing. Paulette Macías, presidenta y directora, respectivamente, de la Asociación de Gestión Humana del Ecuador, señalan que, en el país, encuestas de consultoras como Deloitte Ecuador, PwC y firmas locales de recursos humanos evidencian avances en empresas medianas y grandes en materia de bienestar laboral.
Sin embargo, las pequeñas y microempresas —que representan más del 90% del tejido empresarial ecuatoriano— aún tienen un amplio camino por recorrer. “El 57% de las empresas que han implementado esquemas flexibles reporta mejoras en el desempeño, con incrementos de hasta el 85% en productividad”, concluyen.
