La Bolsa de Valores de Quito (BVQ) impulsa el financiamiento bursátil como una alternativa que apalanque el desarrollo de las empresas. La entidad se propuso como meta para este año aumentar el número de nuevos emisores del sector privado.
El objetivo es lograr que 22 compañías ingresen por primera vez a la bolsa. El año pasado fueron 18, de los cuales entre cuatro y cinco fueron pequeñas y medianas empresas (pymes) y el resto corresponde a fideicomisos que manejan procesos de titularización, indicó César Robalino, gerente general de la BVQ.
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El directivo es optimista sobre el rendimiento del mercado de valores nacional para este año, proyectando un crecimiento del mercado de valores nacional que ronde entre el 10 % y 12 %, luego de alcanzar el récord de $ 18.224 millones negociados en 2025 (15 % del PIB).
La cifra engloba los resultados de la BVQ ($ 9.992 millones) y de la Bolsa de Valores de Guayaquil ($ 8.231 millones).
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El 41,73 % del monto reportado en 2025, es decir $ 7.605 millones, correspondieron a operaciones del sector privado. El 58,27 % restante ($ 10.618 millones) fueron emisiones del sector público, según datos de la Bolsa de Valores Quito.
Entre los instrumentos más transados por el sector privado están: certificados de depósito, certificados de inversión, obligaciones corporativas, papel comercial, pólizas de acumulación, titularizaciones, cuotas de participación, acciones.
El valor negociado en 2025 representó un incremento del 16 % frente a los $ 15.752 millones de 2024.
De enero a febrero de 2026 se han negociado $ 3.123 millones.
Una de las empresas que han debutado en el mercado de valores, en lo que va de 2026, fue Industria de Sistemas Eléctricos (Inselec), con una emisión de obligaciones de largo plazo por $ 5 millones colocados a finales de febrero. La operación captó rápidamente el apetito de inversionistas locales.
Los recursos se destinarán al plan de expansión industrial, innovación y transformación de modelos de negocios de la compañía.
El gerente de la BVQ comentó que es saludable para la sostenibilidad de los negocios diversificar las fuentes de financiación. La vía tradicional es acceder a una línea de crédito bancaria.
Robalino explicó que una ventaja que ofrece el mercado de valores es que, dependiendo de la posición financiera de la empresa, se pueden realizar emisiones sin necesidad de presentar garantías. “Cuando se busca un crédito a largo o corto plazo en un banco, por lo general, piden garantías”.
A través de la bolsa, el emisor no tiene obligaciones con un solo acreedor o inversionista, sino que la operación está atomizada en varios actores, ya sean personas naturales o instituciones (administradoras de fondos, aseguradoras, etc.).
“Esto permite, por un lado, generar alternativas de financiamiento; y, segundo, tener mecanismos de ahorro diferentes”, comentó.
La BVQ no está enfocada en atraer exclusivamente a grandes compañías, los esfuerzos se canalizan en incorporar especialmente a pymes que facturan hasta $ 20 millones anuales.
Para las pymes se aplican dos estratégicas, dijo Robalino:
- Apalancarse en los gremios productivos: Socializar entre sus miembros las implicaciones y beneficios del mercado de valores.
- Capacitación a profesionales: Formación a trabajadores de empresas para que aprendan cómo funciona la alternativa de financiamiento bursátil.
Además existe el Registro Especial Bursátil (REB), un producto exclusivo para el segmento de pymes y organizaciones de la economía popular y solidaria (cooperativas de ahorro y crédito).
La herramienta permite acceder a financiamiento en el mercado de valores con tarifas bastante diferenciadas, que incluso pueden llegar a cero, explicó Robalino.
El REB está pensado para aplicar empresas con ventas anuales de entre $ 100.000 a $ 5 millones, que tengan menos de cien empleados, según información de la BVQ.
Pueden emitir:
- Valores de deuda: obligaciones, certificados de deposito a plazo.
- Facturas comerciales negociables.
- Acciones.
“Para nosotros es importante que el mercado accionarial, la compra y venta de acciones, creció en casi 45 %, pasó de $ 96 millones en 2024 a $ 146 millones en 2025 en negociaciones. Eso significa que más personas entienden que hay alternativas de inversión y financiamiento”, resaltó.
Con la estrategia de incorporar a más emisores nuevos se busca “dar la vuelta” al volumen de participación del sector privado en el mercado de valores, que es dominado por el sector público.
“La negociaciones públicas siempre ayudan a que un mercado de valores se desarrolle, pero el privado dinamiza mucho más la economía”, comentó el gerente de la BVQ.
¿Qué es lo básico que requiere una empresa para entrar al mercado de valores?
César Robalino detalló que el primer paso es asesorarse con una casa de valores autorizada por la Superintendencia de Compañías, Valores y Seguros (SCVS).
En la página web de la BVQ, así como en el catastro de la SCVS, se encuentra el listado de las entidades autorizadas.
Luego, las empresas deben tener formalidad en la entrega de información financiera, lo que es sinónimo de transparencia.
Y que su estructura se rija por un gobierno corporativo.
Todo esto debe proyectar confianza y solidez del negocio hacia los potenciales inversionistas. (I)