La firma del acuerdo de comercio recíproco blinda a Ecuador de futuras medidas o esquemas arancelarios, que el Gobierno de Donald Trump pudiera adoptar luego que en julio próximo venza la sobretasa global del 10 %.
El presidente del Comité Empresarial Ecuatoriano (CEE), Juan Carlos Navarro, resume de esa manera lo que en su criterio implica lo acordado con Estados Unidos.
¿Qué ventajas ve en el acuerdo?
Viví esto desde la primera reunión (con Estados Unidos), participé en cuatro reuniones. Presencié en la primera reunión cuando dijeron (los funcionarios estadounidenses): ustedes son el tercer país que está aquí con nosotros. Eso fue en abril del año pasado.
Publicidad
El hecho de haber firmado nos pone (a Ecuador) dentro de un listado de poquísimos países que tienen un acuerdo bilateral con Estados Unidos.
Todos sabemos como es (Donald) Trump. ¿Qué va a pasar el 10 de julio que termina la sobretasa? Posiblemente, Trump lo vaya a renovar. ¿Con qué condiciones lo va a renovar? Es ahí donde nosotros vamos a tener ventaja, es ahí donde nosotros estamos blindados, nosotros ya somos parte de los países firmantes.
Es decir, cualquier cambio que vaya a haber en ese acuerdo, en ese artículo 132 que maneja el Gobierno de Trump, va a ser a favor nuestro, pero jamás en contra.
Publicidad
Publicidad
¿Este acuerdo blinda a Ecuador de las futuras decisiones de Estados Unidos?
Totalmente, nunca va a ser para peor. Lo que ya tenemos se lo va a poder mejorar.
Pero hay sectores preocupados por la desgravación de aranceles a bienes agrícolas de Estados Unidos en cuatro años.
Eso es incertidumbre, temor ante lo que pueda hacer una potencia grande. Hay que ver qué pasa. De repente, en julio, que ya tendremos más información de todo lo que se viene recogiendo (desde los sectores productivos), podemos decirle a la USTR: en esto que es (desgravación) a cuatro años estamos viendo que nos puede afectar un poco más, hagamos en ocho años, en diez.
Publicidad
El acuerdo no está tallado en piedra. Hay una posibilidad de negociar, el presidente (Daniel Noboa) lo dijo. Hay que ir viendo cuáles son las sensibilidades reales, no la que yo creo que me va a afectar, sino las reales. Y lo que va a beneficiar también, porque esto es una cadena de cosas que puede perjudicar, entre comillas, y otras que van a beneficiar.
¿Si se ratifica el acuerdo en la Corte Constitucional y en la Asamblea Nacional, se podrá modificar luego?
Cien por ciento. Y eso es algo que se habló con la USTR. Inclusive, dentro del mismo acuerdo se habla de temas de seguridad, de temas legislativos. Es decir que se le está dando un tiempo prudencial al Ecuador para que ellos (la Corte y la Asamblea) también puedan evaluar qué tanto, legalmente, internamente, se pueda ir manejando.
No es una camisa de fuerza que ata al país para que la ratificación sea hasta el 10 de julio o se acabó. No es así.
¿Cómo se han desarrollado las recientes reuniones con el ministro de Producción?
Algo positivo es que el ministro Luis Alberto Jaramillo ha estado abierto al diálogo. Él ha estado permanentemente conversando con todos los sectores, sobre todo los más sensibles y ha estado ofreciendo su ayuda, para sentarse a mesas técnicas.
Publicidad
Él lo dijo, va a seguir viajando, va a seguir visitando en territorio a los diferentes sectores para conversar e ir viendo cómo se los puede ir ayudando, qué tanta sensibilidad tienen y cuánto realmente les puede afectar (el acuerdo de comercio) y cómo ir paliando esa situación.
Todavía hay mucho camino por recorrer. No sabemos todavía cuánto demorará el acuerdo en ser aprobado por la Corte Constitucional y la Asamblea. Quién sabe que lleguemos a julio y todavía no está aprobado, pero ya está firmado, que eso es lo importante.
Creo que hay que ir, como dicen los italianos, “piano piano”. Hay que ir caminando despacio, pero firmes, no pensando en lo que nos va hacer mal, sino pensando lo positivo: cómo podemos ir avanzando con lo que tenemos y mejorarlo.
Se ha hablado de trabajar en la competitividad de la industria local. ¿Hacia dónde deben orientarse los esfuerzos, más allá del estudio que encabezará la Universidad de Harvard en Ecuador?
Lo que pasa es que la competitividad, per se, depende de cada sector. En cada sector es completamente diferente. Por ejemplo, el sector camaronero, el de banano, tienen una competitividad altísima. Ellos están haciendo las cosas bien, pero hay otros que no están tan perfectos, que pueden ir mejorando.
Ese estudio hará una recopilación de datos para saber cómo está Ecuador, qué tanto le falta, cuánto tiene que invertir el Gobierno, qué tanto se tiene que hacer en temas laborales, en temas legales.
Este es el momento perfecto, y más aún cuando estamos buscando de firmar tratados de libre comercio con diferentes países. Esto nos abre las puertas hasta para importar tecnología, para exportar servicios. Nos abre la puerta para saber qué necesitamos y qué tenemos para poder exportar. (I)





