La primera reacción del Gobierno colombiano a la tasa de seguridad impuesta por Ecuador a las importaciones desde su país la dio su ministro de Energía, Edwin Palma Egea.
“Rechazamos la medida arancelaria impuesta por Ecuador, una agresión económica que rompe el principio de integración regional”, indicó el secretario de Estado horas después de que el presidente Daniel Noboa anunciara que a partir del 1 de febrero se aplicará una tasa del 30 % a esas importaciones, argumentando la “falta de reciprocidad y acciones firmes” de ese país en la lucha contra el narcotráfico y el crimen organizado.
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Ante ello, el ministro colombiano indicó que ha ordenado desmontar una reciente resolución que habilitaba que las iniciativas privadas pudieran participar en las ventas de energía entre países, ampliando la cooperación energética binacional ante posibles déficits, previendo que los embalses de Mazar y Coca Codo de Ecuador pudieran estar con niveles bajos.
Publicamos recientemente una resolución para habilitar que las iniciativas privadas pudieran participar en las ventas de energía entre países, ampliando la cooperación energética binacional. He ordenado desmontarla.
Edwin Palma Egea, ministro de Minas y Energía de Colombia
Recordó que Colombia en materia energética ha actuado con hechos, cooperación y solidaridad, pues mantuvo la venta de energía a Ecuador cuando su sistema más lo necesitó, exportando incluso en muchas ocasiones más de 450 MW de manera sostenida (el 90 % de la capacidad que posee la infraestructura de exportación). “Incluso cuando nuestro sistema estaba pasando por la situación hidrológica de sequía más crítica de toda su historia debido a los efectos del cambio climático”, añadió.
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También aseguró que Colombia no ha sido ajena a los ataques mal intencionados de los grupos narcotraficantes en el suroccidente del país, que en diciembre sufrió un atentado a su infraestructura eléctrica, el cual afectó la capacidad de exportación de electricidad.
Sin embargo, con el trabajo conjunto de sus entidades, los operadores de red de la zona y el operador del sistema lograron reconfigurar los circuitos para mantener los volúmenes de exportación que Ecuador requiriera.
De acuerdo con datos del Ministerio de Minas y Energía de Colombia, la demanda de energía eléctrica de Ecuador actualmente varían entre los 92 y los 100 gigavatios hora diarios (GWh-día), de los cuales, incluso después del atentado a la infraestructura eléctrica, se han mantenido alrededor de 8 GWh-día.
Colombia actualmente provee entre el 8 % y 10 % de la energía que consume Ecuador. “Por eso es primordial el diálogo entre naciones y no medidas unilaterales que solo afectan a nuestros pueblos”, indicó Palma. (I)