La ministra de Ambiente y Energía, Inés Manzano, aclaró que la recepción definitiva de la central hidroeléctrica Coca Codo Sinclair (CCS) no extingue la responsabilidad de la empresa contratista Sinohydro sobre las fallas de las instalaciones.
Aseguró que aquello fue establecido en el laudo que puso fin al arbitraje internacional, el cual fue notificado a las partes el pasado 3 de abril.
Desmintió que la Corporación Eléctrica del Ecuador (Celec) pretenda recibir la obra con fisuras no solucionadas o liberar garantías sin respaldo técnico o legal.
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A través de un video publicado en redes sociales el viernes 10 de abril, Manzano afirmó que la Celec mantiene bajo su custodia todas las garantías contractuales:
- De fiel cumplimiento
- Ambiental
- De sustitución de retención
- De buen funcionamiento y ausencia de defectos de los distribuidores
“Estas garantías no han sido liberadas, permanecen vigentes como respaldo efectivo para la central y para el Estado ecuatoriano. Y aquellas relacionadas con sustitución de retención y buen funcionamiento continúan sujetas a ejecución”, precisó.
Actualmente está en proceso el levantamiento de inventarios para la recepción definitiva de la central, luego de diez años de operación.
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Desde que se notificó el laudo arbitral, la Celec y Sinohydro tienen 15 días para firmar un acta de recepción definitiva; por lo que se prevé que suceda a mediados de abril.
En el laudo se ordena a la constructora china Sinohydro a pagar a Celec $ 200 millones en cuatro desembolsos de $ 50 millones, cada uno.
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Las transferencias dependerán del cumplimiento de ciertas condiciones, como la vigencia de un contrato que Celec firmará con la compañía PowerChina -matriz de Sinohydro- para que ésta asuma la administración, operación y mantenimiento de la hidroeléctrica.
Autoridades del Gobierno han asegurado que PowerChina se hará cargo de la reparación de las más de 17.000 fisuras detectadas en la infraestructura, especialmente en los ocho distribuidores de presión de las turbinas.
Con ese contexto, Manzano afirmó que la recepción de la obra “no está sujeta a presiones”.
“Es un proceso técnico y jurídico completo”, dijo la ministra, el cual está regulado por el laudo arbitral y por el contrato para el desarrollo de ingeniería, provisionamiento de equipos, entre otros, denominado contrato EPC.
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“Se cierra así una etapa que se ha extendido por más de una década, marcada por controversias técnicas”, señaló la ministra y ratificó que no se ha renunciado a la defensa de los intereses del Estado.
Añadió que el país no cede la propiedad del activo a PowerChina. Tampoco implica que se transfiere el control estratégico de la central.
El laudo arbitral fijó que la administración, operación y mantenimiento debe regirse a las leyes ecuatorianas, “sin alterar la titularidad estatal”, agregó.
Manzano puntualizó que el acuerdo con las empresas chinas no elimina el derecho de Celec de ejecutar las garantías y exigir responsabilidad por defectos de construcción pendientes o vicios ocultos que comprometan la integridad y seguridad de la planta.
“Avanzamos para poner una solución definitiva a un problema heredado y que todos los gobiernos pasados esquivaron”, manifestó la ministra, quien sostiene que se trata de una buena noticia para el país el fin del arbitraje y próxima entrega de Coca Codo. (I)





