Para desenvolverse en el mundo actual, comprender el funcionamiento del dinero, la inversión y el ahorro desde temprana edad, es de suma importancia, pues de esto depende que una persona tome decisiones acertadas en el futuro.

Las decisiones financieras a nivel personal son un proceso de aprendizaje muy necesario. Los padres son los primeros maestros de un niño y por ello deben transmitir a sus hijos la educación financiera que perdurará hasta la edad adulta. Por ejemplo, si en casa hay la costumbre de ahorrar, los niños repetirán esos patrones de comportamiento.

A continuación detallaremos unos cuantos consejos entregadas por María Belén Luzón, Jefa de Negocios de la Cooperativa Andalucía.

1. Busque el momento ideal para hablar de dinero con sus hijos

Si los padres se muestran de acuerdo, los hijos estarán más inclinados a aceptar la decisión y participar en ella. Foto: Shutterstock

Varios expertos coinciden en que el mejor momento para comenzar a hablar con los hijos sobre dinero es tan pronto como ellos aprendan a decir “quiero”. De esta manera, aconsejan utilizar las situaciones cotidianas como hacer las compras, pagar los servicios básicos o ir al banco para mostrarles a los niños cómo se toman las decisiones sobre la utilización del dinero.

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Mientras más temprano se introduzca a los pequeños en el mundo financiero, más prestos estarán a desarrollar hábitos como el ahorro y así podrán disfrutar de las ventajas de tener un fondo de dinero disponible para su futuro.

2. Enséñeles a dividir el dinero que reciben

El ahorro enseñará a los pequeños a tener objetivos de compra. Una alcancía es el inicio de un camino que no será fácil. Foto: Shutterstock

Si sus niños están internalizando el valor del dinero, también tendrán que aprender que el gasto y el ahorro, son cosas completamente distintas. Para cubrir ambos ítems, ellos tendrán que dividir el dinero que reciben, es decir, administrar correctamente sus recursos.

Los gastos comprenden todas aquellas cosas que los pequeños deben costear en el mes o semana, todo depende de la periodicidad con la que reciban el dinero para pagar ciertas cosas como snacks, golosinas, juguetes, útiles escolares, regalos, etc.

Por otro lado, el ahorro se asocia a objetivos a los que no pueden acceder de manera inmediata y para los cuales necesitarán esfuerzo, constancia y paciencia.

3. Transmítales hábitos financieros responsables

Shutterstock / lovelyday12

Si los adultos están pendientes de generar conciencia sobre la importancia de los gastos, preguntándoles a sus hijos ¿qué es más importante? en el momento en el que están comprando cosas para ellos, lograrán que los pequeños identifiquen prioridades y sepan que no siempre pueden tener todo a la vez.

4. Ayúdelos a fijarse metas

¿Hay algo que su hijo anhele y que pueda conseguir mediante sus ahorros? Eso que tanto quiere puede ser un excelente incentivo para empezar a ahorrar con un objetivo específico, factible y con resultados a corto plazo. De esta forma, asegura Belén Luzón, se familiarizarán con conceptos como planificación e inversión.

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Antes que comprarle todo lo que quiera, dele la posibilidad de conseguir cosas gracias a sus propios esfuerzos. Así, cuando lo logre, lo valorará aún más y aprenderá a discriminar entre lo que realmente necesita y los caprichos del momento.También es importante que cuando logre su propósito se le premie por ese esfuerzo y constancia.

La idea de tener una meta clara de ahorro es que entiendan por qué deben prescindir de ese dinero en ese instante porque existe un bien mayor.

5. Muéstreles opciones para ahorrar

Los menores pueden comenzar aprendiendo ideas básicas como que a veces será necesario esperar y ahorrar dinero antes de poder comprar algo que se desea tener.

Aunque puede parecer una técnica anticuada, la alcancía siempre será un buen método para guardar dinero. Sobre todo, si se trata de niños pequeños, ya que es una alternativa accesible y les permite revisar constantemente cuánto ha crecido la suma inicial. Como incentivo adicional, señala la experta, se puede colocar un dibujo o foto de la meta, sobre la alcancía, para que ellos no se olviden la razón por la que están haciendo ese esfuerzo.

Por otro lado, el único instrumento financiero que un niño menor de 12 años puede usar es la cuenta de ahorro. Sin embargo, es una excelente idea que desde temprana edad sepan que existen diversas alternativas. (F)