Ecuador y Colombia retoman conversaciones desde este miércoles y jueves en la Comunidad Andina (CAN), para hallar consensos que alivien las tensiones comerciales y de seguridad.

Empresarios de ambos países esperan que los diálogos finalicen en buenos términos y se normalice el intercambio comercial en el corto plazo, poniendo fin a las barreras e incertidumbre que afectan a los negocios.

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Las delegaciones ecuatoriana y colombiana, lideradas por los viceministros de Relaciones Exteriores de los dos países, se reunirán en Lima, Perú, en la sede de la Comunidad Andina de Naciones (CAN). El secretario general del organismo regional, Gonzalo Gutiérrez, participará en la mesa.

El primero de dos días de encuentros se desarrollará a pocos días de cumplirse dos meses desde que Ecuador, a partir del 1 de febrero, aplica una tasa de seguridad del 30 % a los productos importados desde Colombia, que luego subió al 50 %, desde el 1 de marzo.

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Colombia, en retaliación, aplica un arancel del 30 % desde el 24 de febrero a bienes ecuatorianos. Y aunque anunció que subirá al 50 %, aún no ha expedido el decreto oficial para que esté en vigencia.

Las diferencias entre los gobiernos de ambos países surgieron por discrepancias en materia de seguridad en la frontera, que escalaron en medidas de presión en los sectores comerciales y energéticos.

Ecuador demanda que Colombia tenga controles más estrictos que frenen el avance del crimen organizado, así como la producción y tráfico de sustancias ilícitas. El Gobierno de Daniel Noboa asegura que gasta alrededor de $ 400 millones para reforzar la seguridad en la frontera.

La Administración de Gustavo Petro sostiene que sus esfuerzos son sólidos y que los problemas de seguridad en Ecuador no son su responsabilidad.

Por el lado ecuatoriano, la Administración de Daniel Noboa dispuso imponer la tasa de seguridad y elevar el precio del flete del crudo colombiano que se mueve por el Sistema de Oleoducto Transecuatoriano (SOTE).

La reacción de Colombia se tradujo en la implementación del arancel, parar la venta de electricidad a Ecuador y prohibir el paso terrestre de varios productos de origen ecuatoriano.

La confrontación aterrizó en el terreno de la Comunidad Andina por procesos que activaron cada país y que están en investigaciones. Con ese contexto llegaron las delegaciones diplomáticas a Lima.

El pasado 17 de marzo, la canciller de Ecuador, Gabriela Sommerfeld, en entrevista con este Diario, dijo que “un mayor control de estas actividades ilícitas es lo que se pide, y el diálogo prima para poder solventar estas diferencias con Colombia”.

“Están planteados los requerimientos que cada uno de los países tiene sobre el otro y hay que resolverlos. Hay que ver qué está dispuesto a entregar cada uno de los países; pero, como el presidente Noboa ha dicho, hay algo que no es negociable y es la lucha para poder devolver la paz a los ciudadanos del Ecuador, lo cual, sin duda alguna, beneficia también a los ciudadanos de Colombia”, expresó.

Los planteamientos de Ecuador se concentran en los siguientes ejes:

  • Aumentar la presencia militar en zonas fronterizas.
  • Reciprocidad en la venta de energía, con precios equilibrados.
  • Que Colombia reciba a presos de su país detenidos en Ecuador.
  • Que se habilite un corredor humanitario que facilite el retorno de venezolanos a su país, que están en cárceles ecuatorianas.

Venta de energía, presencia militar en frontera y traslado de presos, los principales puntos que expondría Ecuador a Colombia en reunión en Lima

El sector empresarial señala que las medidas adoptadas por los países han debilitado el flujo comercial, causando pérdidas cuantiosas y aumentando el contrabando. Por ello, hacen votos para que las delegaciones oficiales lleguen a un pronto entendimiento.

En 2025, las exportaciones no petroleras de Ecuador hacia Colombia alcanzaron $ 868 millones, mientras que las importaciones desde ese país sumaron $ 1.949 millones, generando un déficit comercial de $ 1.080 millones, recoge la Cámara de Comercio e Industrias Ecuatoriano-Colombiana (Camecol), con base en datos del Banco Central del Ecuador (BCE).

La canasta exportadora de Ecuador está compuesta principalmente por conservas de atún, aceites y extractos vegetales, tableros de madera, camarón, preparaciones del mar, plásticos, tubos y perfiles de hierro y acero, papel y cartón.

Las importaciones desde Colombia se concentran en productos farmacéuticos y de tocador, químicos y farmacéuticos semielaborados, productos alimenticios elaborados, insumos mineros para la industria, textiles, materiales de construcción, maquinaria industrial y bienes de consumo durable.

Desde que se inició la tasa de seguridad, y hasta el 15 de marzo, las exportaciones a Colombia crecieron el 48,2 %, mientras que las importaciones disminuyeron en menos 56,4 %, dando como resultado un superávit comercial de $ 62,8 millones, aseveró en días recientes el ministro de Producción, Comercio Exterior e Inversiones, Luis Alberto Jaramillo.

Para Freddy Cevallos, presidente de la Camecol, si bien las cifras expuestas por el ministro reflejan un saldo positivo para Ecuador, aquello es consecuencia de la caída del habitual intercambio con el país del norte.

“Estamos disminuyendo el comercio, en promedio, en más del 60 % de ida y de vuelta. Lo que todavía nos queda por salvar, esperando que Colombia también ponga el arancel del 50 %, es menos del 40 % (de exportaciones e importaciones)”, comentó Cevallos.

Mientras se esperan consensos en la esfera diplomática, las empresas de cada país buscan reemplazar proveedores y clientes, pero no es una tarea fácil ni sencilla, lo mejor es que las relaciones comerciales entre Ecuador y Colombia se restablezcan, agregó el dirigente de la Camecol.

Las primeras horas del miércoles circuló información respecto de que el encuentro en la CAN se había suspendido.

Olivia Diazgranados, directora ejecutiva de la Cámara Colombo-Ecuatoriana de Industria, Comercio e Integración, dijo que así había sido comunicado al gremio por el Ministerio de Relaciones Exteriores de Colombia.

Sin embargo, la Cancillería ecuatoriana aclaró que no había postergación y que la cita se daría en horas de la tarde.

Diazgranados señaló que la preocupación es latente en su país, considerando que existen zonas productivas cuyas exportaciones dependen hasta en un 40 % de los envíos a Ecuador, lo cual ha sufrido por la tasa de seguridad.

“Es una complejidad importante para los dos países. Estamos perdiendo empleos, estamos perdiendo competitividad”, comentó.

Avanzar en una mediación a través de la CAN es la mejor alternativa para atenuar el aceleramiento del conflicto comercial y otras restricciones entre los dos países, en vista de que el diálogo bilateral directo no ha podido prosperar, observó Francisco Rivadeneira, exministro de Comercio Exterior de Ecuador.

“El secretario general de la CAN ha buscado que en Lima se genere ese diálogo para buscar una solución. Que trabajen conjuntamente los países en el tema trascendental de la lucha contra el crimen organizado, que no se puede resolver de manera individual, se requiere un trabajo colectivo. Y, por otro lado, que se desmantele la guerra comercial que afecta a la economía, sectores productivos y a los ciudadanos de los dos países”, opinó Rivadeneira.

Hasta la publicación de esta nota se esperaba información oficial de la Cancillería respecto del desarrollo del primer encuentro. La segunda reunión de los equipos diplomáticos en la CAN está programada para el jueves 26 de marzo. (I)