Perú es uno de los país más afectados por la pandemia de coronavirus (más de 1,1 millones de contagiados y más de 41 mil muertes) y sus cifras siguen subiendo, razón por la que ha tenido que decretar un nuevo confinamiento.

En ese contexto, según medios locales, el país ha visto como 41.980 niños hasta los 11 años se habían contagiado del virus (fallecieron 170), mientras 32.740 adolescentes habían contraído el virus, provocando el deceso de 83 de ellos hasta el mes de enero.

La mayoría de los contagios en adolescentes (de 12 a 17 años) se han presentado en la tercera ola que se vive, según una publicación del diario peruano El Comercio, en un 59%

Asimismo, cada vez empiezan a llegar más niños a los hospitales buscando atención por sospechas de COVID-19.

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De acuerdo con datos del Ministerio de Salud de Perú, entre el 4% y 5% de niños se reportan casos, y dentro de esos porcentajes un 5% desarrolla casos severos de la enfermedad y llegan a necesitar cuidados intensivos y respiración asistida.

Pediatras han indicado que en todo niño o adulto que presenta alguna comorbilidad o patología de fondo aumenta el riesgo desarrollar una enfermedad severa si se contagia. Ponen de ejemplo la enfermedad de kawasaki en los menores, que es una inflamación en las paredes de vasos sanguíneos, el cual se ha detectado en varios casos post covid.

Es decir, un pequeño puede morir debido a que el virus puede desencadenar o descompensar la patología de fondo que tenía el pequeño.

Dolor gastrointestinal, dolor abdominal, malestar general y fiebre son los principales síntomas que médicos peruanos han visto en los casos de COVID-19 en niños. También han comentado que los padres deben estar atentos a cómo respiran sus hijos y si ven que lo hacen más rápido deben buscar atención para análisis.

Aunque es conocido que la mayoría de contagios en pequeños son casos asintomáticos, es necesario estar alerta.

El incremento en este tipo de casos en menores en el país es relacionado por especialistas con la temporada de vacaciones, ya que los niños salen más y acompañan a sus padres a más sitios. Razón por la que los pediatras piden, en lo posible, no llevar a los menores a todos lados, entrenarlos para salir para que sepan qué deben hacer para disminuir las posibilidades de contacto.

Sin embargo, dijeron que son conscientes que los pequeños no pueden estar encerrados, por lo que proponen actividades como dar la vuelta a la cuadra, contar los carros o las personas. También es importante enseñarles a saludar manteniendo el distanciamiento. (I)