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Waoranis de Miwaguno presentaron demanda constitucional contra petrolera china

Su objetivo es poner fin a las lenguas de fuego que salen retumbando de los mecheros y al humo que se propaga.

Vista de encendedores pertenecientes a la petrolera china PetroOriental cerca de la aldea Miwuaguno, provincia de Orellana. Foto: redaccion

La señalan de contribuir con el cambio climático al quemar el gas del subsuelo en la extracción de crudo. Por eso un grupo de indígenas de la Amazonía presentó una demanda constitucional contra la empresa estatal china PetroOriental.

Dirigentes de la aldea waorani de Miwaguno acudieron, el jueves, ante un tribunal de la provincia de Orellana para plantear la acción legal “en calidad de víctimas”.

Su objetivo es poner fin a las lenguas de fuego que salen retumbando de los mecheros y al humo blanquecino que se propaga con el viento.

Waoranis luchan por sobrevivir ante modernidad

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“La lluvia que cae sabe a carbón. Igual la usamos porque no tenemos agua potable", contó a la AFP Menare Omene, una waorani de 52 años, cuya comunidad de 150 integrantes repartidos en alrededor de 40 familias presentó la causa por cambio climático.

PetroOriental opera los bloques 14 y 17, ambos en la provincia de Orellana, de los que extrae unos 10.000 barriles de petróleo por día. El crudo es la principal fuente de divisas de Ecuador, que produce 469.000 barriles y exporta el 76 %, lo que le generó 3.350 millones de dólares entre enero y septiembre del año en vigencia.

El Ministerio de Energía estimó, en el periodo del 2018, que por cada barril de petróleo producido se queman alrededor de 5 m3 de gas natural.

De ser apagados los mecheros, el gas puede ser aprovechado en los campos petroleros para la generación de electricidad, lo que demandaría fuertes inversiones frente a la opción más barata de quemarlo, según la ONG ambientalista Acción Ecológica, que acompañó a los demandantes.

“Queremos que se apaguen los mecheros por los daños ambientales en nuestro territorio. Está 'full' contaminación", expresó Juan Pablo Enomenga, presidente de Miwaguno.

Ese caserío está situado relativamente cerca de pozos petroleros donde arden varios mecheros de PetroOriental.

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Enomenga, de 36 años, se quejó por el "fuerte" calor, el aumento de las lluvias y otros problemas ambientales que los waoranis asocian a los mecheros de la petrolera china.

Y explicó que desde hace quince años la producción de yuca y plátano, base de la alimentación de su comunidad, ha bajado de manera progresiva.

“Lo que sembramos en la chacra no crece ni 50 % respecto de 2005”, aseguró.

Acción Ecológica sostuvo que hasta enero pasado registró 447 mecheros operando en la Amazonía ecuatoriana, incluidos 159 en Orellana.

Afectación ambiental
Con unos 4.800 miembros, los waoranis son dueños de unas 800.000 hectáreas en las provincias de Napo, Pastaza y Orellana, estas dos últimas fronterizas con Perú. La ley reconoce la jurisdicción indígena, pero mantiene la potestad del Estado sobre el subsuelo.

En 2019, los waoranis de Pastaza lograron un histórico fallo judicial que impide el ingreso de petroleras en sus 180.000 hectáreas de selva virgen.

Otros pobladores amazónicos consiguieron además que la justicia ecuatoriana condene a la estadounidense Chevron a pagarles 9.500 millones de dólares por daños ambientales, lo que fue ratificado en última instancia durante el 2018 por la Corte Constitucional.

En contraposición, un tribunal de La Haya anuló el fallo de ese caso, por lo que el litigio se mantiene fuera del país.

Dedicados a labores de agricultura, cacería y pesca, la preocupación en Miwaguno es cada vez más latente al sufrir -como aducen sus habitantes- los estragos de las alteraciones que hay en la naturaleza.

Hace un año, el nivel del río que bordea la aldea creció en cinco veces, acabando con los cultivos y privando a los habitantes de comida propia por siete meses, según Andrés Enomenga, de 26 años.

"Por el clima, por la contaminación se alejan los animales de caza”, indicó él.

Y agregó que para conseguir "carne de monte" ahora deben adentrarse en zonas consideradas "peligrosas" por la presencia de dos clanes nómadas que todavía se mantienen en aislamiento voluntario, los taromenanes y los tagaeris, acérrimos enemigos entre sí y emparentados con los waoranis. (I)

Redacción
Redacción

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