Este 25 de noviembre se desarrollará la XV edición (Enaep) Capítulo Petrolero, un foro que busca analizar la evolución del mercado petrolero a nivel nacional, regional y mundial. Jorge Piñón es uno de los voceros del evento con experiencia de 32 años en empresa petroleras como Shell y British Petroleum, y 10 años vinculado a la Universidad de Texas, en EE. UU. Piñón conversó con Diario EL UNIVERSO y compartió su visión sobre el mercado de combustibles, refinación y de gas, tanto a nivel regional como local.

¿Cuál es la situación del mercado de hidrocarburos a nivel regional?

El potencial de los recursos y reservas a nivel de la región en petróleo y gas natural es muy positivo. El desafío que tenemos no es por recursos, sino por continuidad política y fiscal de los Gobiernos de la región. Las empresas que quieren hacer inversiones, una compañía internacional no puede entrar en un país sin tener la seguridad de que no le van a cambiar las reglas de juego. Ese es un riesgo extendido en los países emergentes.

¿Usted descarta que los propios países se encarguen del tema, tal vez por falta de liquidez y eficiencia?

Publicidad

Así es. Aunque No estoy opuesto a las compañías estatales de petróleo, pues tienen un rol. Además existen países que sí han permitido que sus compañías estatales se comporten como verdaderas empresas que son responsables por sus resultados y que generan ciertas utilidades y que no se politizan. Ejemplos de ello vemos en Ecopetrol, de Colombia, o Petrobras, de Brasil. Esta última a pesar de los problemas políticos sigue adelante. No es igual que PDVSA en Venezuela, que por la politización ha dejado de producir.

¿Cómo se ve a las empresas estatales del Ecuador a nivel regional?

Ecuador es un país que tiene excelentes reservas y potencial en hidrocarburos. Ecuador tiene dos desafíos. El primero es que las grandes reservas están en un área del Amazonas en la que va a haber un conflicto con el medioambiente, con las comunidades indígenas. El segundo es la continuidad política en los próximos 10 o 15 años. Si tú conversas con una de las grandes empresas multinacionales para que inviertan, las empresas están dispuestas a aceptar el desafío económico. El problema está en qué garantía tienen de que las reglas no cambien.

Ahora las empresas estatales están en un proceso de fusión, ¿cuál es la lectura de los mercados sobre este tema?

Las noticias de Ecuador que estamos viendo en Houston son extremadamente positivas. Se está viendo que este Gobierno y el ministerio quieren abrir a Ecuador y a Petroecuador para que se comporte como una verdadera empresa y pueda competir con las extranjeras. Una vez más, la interrogante es si ese modelo de apertura va a seguir.

Como Ecuador estamos viendo la posibilidad de concesionar las refinerías y construir una cuarta nueva. ¿Se ve viable?

Publicidad

Es más viable agrandar Esmeraldas, ya tienes la infraestructura, se puede agrandar su logística, se puede exportar productos intermedios. Apostaría a Esmeraldas, no solo refinación sino capacidad de logística. Pero una nueva refinería le veo difícil. De manera general puedo decir que por ejemplo Shell ya ha anunciado el cierre de cinco refinerías porque ven una desaceleración en los mercados de combustibles y no quieren tener la capacidad de refinación alta. Una refinería en Ecuador tiene sentido mientras se le dé la posibilidad de mercado libre que pueda comprar crudo de cualquier parte y que pueda comprar y vender combustible. El otro punto es que deben estar seguros de que el inversor tiene la capacidad financiera y la experiencia.

Lo países emergentes necesitan flexibilidad. Puerto Rico en los últimos 15 años ha cerrado las tres refinerías y ha convertido esos espacios en un sitio de almacenamiento, trasbordo y movimientos de derivados.

Siempre existe el debate de que si nos convertimos en importadores de derivados, se debilita la industria que puede generar dólares, ¿cómo salvar esta disyuntiva?

Hay que separar el sentido de nación y soberanía en nuestros países. No nos podemos hipotecar por el sentido de soberanía desde el punto de vista de energéticos. Por qué no podemos tener un Petroecuador que se enfoque en la producción y deja el mercado abierto si quiere exportar el 100% de crudo lo puede hacer, y si quiere importar gasolina, también. Actualmente el 85% de importación de derivados viene de EE. UU. Es un mercado eficiente.

¿Cuál es el futuro del gas natural en la región?

Actualmente vemos a Argentina cómo está incrementando la producción de gas natural con la fracturación hidráulica. Brasil está construyendo plantas de regasificación. Para el caso de Ecuador es necesario que se pregunte cuál es el rol del gas natural dentro de la matriz energética. Debe tener flexibilidad para un uso extendido en las plantas hidroeléctricas, en el transporte, en la industria. Debe poder importar y exportar. El gas natural es el combustible del futuro.