Debido a las restricciones fijadas para evitar la propagación del COVID-19, el tradicional Pase del Niño Viajero se realizará de una manera diferente a la habitual. La imagen sí recorrerá Cuenca, pero lo hará en un auto especial; será a través del vehículo que utilizó el papa Francisco durante su visita a Ecuador en 2015.

El arzobispo de la ciudad, Marcos Pérez Caicedo, informó este jueves que el auto fue cedido por sus custodios, la comunidad religiosa de El Quinche, para vaya a Cuenca y lleve a la imagen, venerada por los creyentes católicos, por algunos barrios de la ciudad.

También están dialogando con las autoridades militares de la ciudad para conseguir un helicóptero que les permita llegar a más zonas urbanas y rurales de Cuenca.

Cada año la organización designa a un "padrino" para que se encargue de labores logísticas antes y durante el evento. Este año la designación recayó en el Ejército Ecuatoriano y en los comerciantes del mercado Nueve de Octubre. Al igual que años anteriores las religiosas de la comunidad Carmelita, custodias de la imagen, confeccionarán el traje que el Niño Viajero lucirá el 24 de diciembre.

Otra de las modificaciones de este año es que las misas y actos de culto no se realizarán en el Monasterio de Carmen de la Asunción sino en la Catedral de la Inmaculada que tiene una mayor capacidad y un plan de bioseguridad aprobado.

Ya el 22 de octubre pasado el alcalde de Cuenca, Pedro Palacios, y el arzobispo difundieron un documento en donde informaron que "no habrá procesión o Pase del Niño Viajero como tradicionalmente se solía hacer".

El evento se realizó entre 1961 y el 2019 en la calle Simón Bolívar con un multitudinario desfile de gente entre las 09:00 y 16:00. (I)