El papa Francisco recibió este lunes a la vicepresidenta de Ecuador, María Alejandra Muñoz, en el Palacio Apostólico Vaticano.

Ambos dialogaron de varios temas, entre esos, la situación de quienes se han visto afectados por el COVID-19 en sus condiciones de vida.

“Yo creo que tuvimos una conversación con muchas coincidencias y sobre todo una conversación muy calurosa hacia el Ecuador. Nos sentimos muy cómodos, como siempre el papa Francisco nos ha hecho sentir muy abrazados”, dijo Muñoz.

Ella también se refirió a la lucha contra el hambre y la niñez en situación de desnutrición crónica infantil.

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Durante la audiencia con el pontífice, la funcionaria estuvo con esposo Leopoldo Orellana y sus hijos.

El papa Francisco envió una especial bendición a los ecuatorianos y un abrazo caluroso con un mensaje de paz que se resume en no dejar a nadie a un costado de la vida, poniendo al ser humano en el centro de la vida social, política y económica; pasar del egoísmo y la confusión, a la solidaridad y la claridad, sembrando siempre paz y desterrando el odio.

En el marco de esta audiencia se desarrolló una reunión con el Cardenal Secretario de Estado Pietro Parolin, en la que se trataron temas de relaciones bilaterales en materia de salud y educación.

Esta visita es parte de su periplo por Europa para abordar temas relacionados con la niñez y la adolescencia.

El pasado sábado conoció la tecnología de punta para el trabajo contra el cáncer infantil en España. Estuvo en la Aceleradora de Protones, de la Clínica de la Universidad de Navarra.

En esta clínica se encuentra la Unidad de Terapia de Protones, la más avanzada de Europa y la primera en un centro de cáncer.

Uno de los encargos que le hizo el presidente Lenín Moreno a Muñoz, que cumplió ya más de 100 días en funciones, es la articulación y seguimiento a la estrategia para la atención prioritaria de niñas y niños que padecen enfermedades crónicas o degenerativas.

Y el pasado viernes acordó la suscripción de un convenio de acceso a trasplantes en menores que padecen enfermedades catastróficas con la Clínica de la Universidad de Navarra. (I)