Las adicciones de conducta son aquellas en las que una persona no utiliza químicos pero establece una relación de dependencia y pérdida de control con determinadas conductas, como el uso excesivo de aparatos tecnológicos internet, celular.

En algunos casos, pueden utilizarse como una forma de evitar estados negativos (aburrimiento, ansiedad, depresión).

Al estimular el centro de recompensa, el cerebro libera dopamina y otras hormonas relacionadas con el bienestar.

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La falta de este estímulo provoca una sensación de malestar en la persona y la necesidad de repetir dicha acción. Al igual que las drogas, los comportamientos adictivos con los videojuegos o pantallas producen una euforia intensa y una mayor liberación de hormonas de recompensa que las que se generan normalmente con las actividades diarias.

Esto hace que se genere una sensación placentera. En este momento es cuando se activa el mecanismo de adicción.

Hay una gran cantidad de cambios en la anatomía de la persona adicta como la remodelación de los circuitos neuronales para dar el máximo de valor a las sustancias o comportamientos tóxicos. (O)