La trama de pagos dudosos relacionados a obras públicas se amplía. En un Reporte de Actividad Sospechosa dirigido a la Unidad de Inteligencia Financiera de Estados Unidos (FinCEN, en inglés), el Deutsche Bank Trust Company Americas calificó como inusuales a varias transferencias bancarias realizadas por la constructora estatal China International Water & Electric Corp. (CWE), una gran contratista del gobierno ecuatoriano.

Una beneficiaria de esas transacciones, señala el informe, fue la compañía panameña Fernhead Holdings Inc., que aparece como posible recolectora de sobornos dentro del caso Odebrecht. Esa empresa pertenece a Ricky Federico Dávalos Oviedo (de 59 años), quien se encuentra prófugo, acusado de asociación ilícita en el mismo proceso donde fue sentenciado el exvicepresidente Jorge Glas.

Usando compañías de fachada, Odebrecht transfirió $4,1 millones a cuentas de Fernhead entre 2012 y 2014.

Por esos años, entre 2013 y 2016, Dávalos tuvo una relación comercial con CWE. En dos informes contables, la empresa china indicó que Dávalos fue su asesor económico en el contrato para la edificación de la Hidroeléctrica Toachi Pilatón.

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El Deutsche Bank emitió el Reporte de Actividad Sospechosa (SAR, en inglés) en junio de 2017. Ahí registró 17 transferencias inusuales realizadas por la matriz de CWE, en Beijing, entre febrero de 2016 y febrero de 2017, por un total de $2,6 millones.

En el reporte aparecen nueve beneficiarios de esos pagos, domiciliados en distintas partes del mundo, y cuatro bancos receptores (Banco Pichincha Panamá y tres entidades chinas).

En el caso de Fernhead, que aparece en el SAR como sujeto de análisis, el banco reportó una transferencia a su favor de parte de la matriz de CWE. Según el informe, en esa transacción no se registró el motivo del pago ni el domicilio de la compañía beneficiaria. El reporte no detalló el monto ni la fecha de la operación. Solo dejó asentada su existencia.

Los SAR reflejan las preocupaciones de los vigilantes de los bancos y no son necesariamente evidencia de un delito.

El SAR relacionado a CWE es parte de la nueva filtración denominada “FinCEN Files” publicada por el Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ, en inglés), BuzzFeed News y otros 108 medios internacionales, entre ellos, EL UNIVERSO.

Este Diario intentó contactar a Dávalos a través de uno de sus hijos, pero este dijo que no tiene contacto con su padre. Desde que fugó del país, en enero de 2017, Dávalos no tiene defensor dentro del proceso por el caso Odebrecht.

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Este Diario también solicitó una entrevista a CWE el lunes pasado, pero no obtuvo respuesta hasta el lunes 22 de septiembre, cierre de esta edición.

El “Tío”

El exdirectivo de Odebrecht, José Conceiçao Santos, alertó sobre posibles coimas de empresas chinas a funcionarios ecuatorianos a finales de 2016. Lo hizo ante la justicia brasileña cuando reconoció que entregó sobornos a favor de Jorge Glas a través de su tío, Ricardo Rivera.

En su testimonio judicial, Conceiçao describió una reunión que mantuvo con Rivera a mediados de 2011, en la que este le exigió el 1% de cada contrato público adjudicado a Odebrecht. “Él (Rivera) resaltó que esa forma de pago exigido en beneficio de Jorge Glas ya estaba siendo ejecutada por empresas chinas presentes en el país que operaban grandes proyectos de infraestructura”, señaló el delator.

Según Conceiçao, Rivera dio el nombre de cuatro compañías chinas que supuestamente entregaban coimas, entre ellas, CWE. Tras obtener ese testimonio, la Fiscalía ecuatoriana extendió su investigación a los negocios de esta contratista china, pero hasta el momento, tres años después, no ha habido resultados.

Cuando Conceiçao y Rivera se reunieron, a mediados de 2011, CWE tenía un solo contrato público: la construcción de la hidroeléctrica Toachi Pilatón, por $240,5 millones.

Este proyecto fue desarrollado por la empresa pública Hidrotoapi, de la Prefectura de Pichincha, en alianza con la Corporación Eléctrica del Ecuador (Celec). Luego, Celec absorbió a Hidrotoapi y se hizo cargo de la obra.

En otra confesión judicial, Conceiçao delató que pagó coimas para asegurarse un contrato de Celec, la construcción de la hidroeléctrica Manduriacu. Testificó que Ricky Federico Dávalos Oviedo le pidió dinero a nombre del entonces gerente general de Celec, Eduardo Barredo Heinert, y de otro funcionario más para cambiar los pliegos de la licitación y favorecer a Odebrecht. Barredo ha negado reiteradamente esta versión.

El exdirectivo de Odebrecht presentó a la justicia brasileña 13 transferencias bancarias a favor de Fernhead Holdings Inc., la sociedad perteneciente a Dávalos, por un total de $4,1 millones. Las transacciones se hicieron entre marzo de 2012 y junio de 2014.

En ese periodo, Dávalos compró cuatro departamentos en Miami a través de una fundación de interés privado inscrita en Panamá, Davos International Foundation. Esos bienes estaban valorados en $1,4 millones para 2017.

Odebrecht llevaba un registro de sus coimas con los apodos de los beneficiarios, las obras públicas y las vías de pago. Ese archivo llegó a manos de la Fiscalía ecuatoriana por una colaboración del Departamento de Justicia de Estados Unidos, en 2017.

Ahí consta que un pago de $300 mil transferido a Fernhead en julio de 2014 estuvo destinado a alguien apodado como “Tío”, por la obra de Manduriacu. El entonces fiscal general Carlos Baca Mancheno pidió prisión preventiva contra Jorge Glas en octubre de 2017 argumentando, entre otras cosas, que ese apelativo correspondía a su tío, Ricardo Rivera.

El contrato complementario

Dávalos también tuvo relación con CWE. Emitió 19 facturas a la sucursal ecuatoriana de esa constructora por un total de $989 mil, entre 2013 y 2016.

Dávalos facturó la mayoría de ese monto, $572 mil, en un solo mes, entre el 14 de marzo y el 11 de abril de 2014. Este pico en la facturación coincidió con un contrato complementario celebrado entre CWE y Celec para el avance de la Hidroeléctrica Toachi Pilatón.

El documento se firmó el 8 de marzo de 2014, por $23 millones. Eduardo Barredo Heinert lo suscribió en representación de Celec.

CWE reconoció que Dávalos brindó una “asesoría económica (…) en el desarrollo y ejecución del proyecto Toachi - Pilatón”, en los estados financieros que entregó a la Superintendencia de Compañías por sus actividades en los años 2015 y 2016.

En una nota, la constructora china aclaró que mantenía dos contratos con Dávalos: uno por $235 600 y otro por $111 130. Este último, puntualizó, era para “servicios de asesoría para ampliación del contrato Toachi - Pilatón”.

Esa ampliación tuvo otra coincidencia. Un mes después de firmado el contrato complementario, CWE contrató a la empresa suiza Yousee AG para una supuesta consultoría de $16,6 millones, relacionada a las obras adicionales. Ese monto equivalía al 72% del contrato complementario.

Esa consultoría fue parte de un esquema implementado por el estudio jurídico panameño Mossack Fonseca para que CWE redujera el pago de impuestos en Ecuador, de acuerdo con las revelaciones de los Papeles de Panamá que luego fueron confirmadas por una auditoría del Servicio de Rentas Internas (SRI).

El contrato complementario de Toachi Pilatón tuvo dos partes: el diseño de una nueva casa de máquinas en Alluriquín y la mitigación de problemas geológicos que se presentaron sobre todo en un túnel de presión. La consultoría contratada a Yousee AG consistía en la elaboración de las memorias de cálculo tanto para esa casa de máquinas como para ese túnel.

Los Papeles de Panamá mostraron que los informes técnicos fueron elaborados por la propia CWE y enviados a Yousee AG para fingir la consultoría.

Tras la auditoría tributaria del SRI, CWE tuvo que reconocer $65 millones en impuestos. Además, la Fiscalía archivó una investigación por supuesta defraudación tributaria que llevaba contra CWE.

El contrato entre CWE y Celec se terminó por mutuo acuerdo en marzo de 2019. Ahora están en etapa de recepción y liquidación de la obra, señaló Jorge Vega, gerente de la Unidad de Negocios Hidrotoapi de Celec. Los trabajos tuvieron un avance del 98 %.

Para completar la hidroeléctrica, Celec contrató en mayo del año pasado a la rusa Tyazhmash. Vega señaló que prevén hacer las primeras pruebas en enero de 2021 y que en septiembre la hidroeléctrica estaría operativa.

Al momento, la Contraloría General de Estado está realizando una tercera auditoría a la obra; esta vez, por las actividades realizadas entre febrero de 2015 y diciembre de 2019.

Dávalos retomó Fernhead

Mossack Fonseca constituyó Fernhead en enero de 2012 y puso las acciones de la compañía a nombre de Dávalos ese mismo mes. Desde entonces, él y dos de sus hijos aparecieron públicamente en el directorio de la sociedad hasta finales de 2016.

Meses después de que información interna de Fernhead se hiciera pública en los “Papeles de Panamá”, los Dávalos renunciaron al directorio y los cargos pasaron a terceras personas. La empresa también cambió de agente residente. Owens & Owens Law restituyó a Mossack Fonseca.

En enero de este año, Dávalos Oviedo nuevamente se puso al frente de la empresa como presidente. El directorio lo completan dos empresas domiciliadas en Belice: Mertone Holdings Inc, a cargo de la secretaría; y Tramstark Holdings, de la tesorería.

CLAVES

Financiamiento del Biess

CWE ganó la licitación de la hidroeléctrica Toachi-Pilatón ofreciendo un crédito de China para financiar la obra. No se cumplió. El Banco del Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social (Biess) terminó costeando el contrato, a través de una inversión de $250 millones. Los pagos al Biess por esa operación están al día, indicó Jorge Vega, gerente de la Unidad de Negocios Hidrotoapi de Celec.

Pago a empresa con lazos políticos

CWE pagó $297 000 a Cambiol S.A. el 30 de septiembre de 2011, diez días después de que asumiera como representante legal de esta empresa un primo hermano del entonces ministro de Finanzas, Patricio Rivera Yánez. El pago se hizo por un supuesto servicio de remoción de tierras en Toachi-Pilatón, pero Cambiol no tenía camiones.

Facturación fantasma

CWE presentó declaraciones tributarias que incluían facturas emitidas por empresas fantasma por un total de $7,3 millones (sin incluir IVA). El Servicio de Rentas Internas encontró estas irregularidades en varias auditorías realizadas a la contratista china y emitió las correspondientes glosas.

Otras obras

CWE obtuvo contratos públicos por un total de $734 millones. A más de Hidrotoapi, le adjudicaron obras la Secretaría Nacional del Agua, la Empresa Pública del Agua y la Empresa Pública Yachay. La mayoría de la contratación fue costeada con créditos del Gobierno chino. (I)