La escena de aeropuertos llenos, familiares despidiéndose a lo lejos -entre lágrimas- y detrás de una rejilla son algunos de los acontecimientos que el país vivió a raíz de la crisis financiera de 1999 y que generó el cambio de moneda de sucre a dólar.

El Ecuador llegó a este punto luego de una crisis fiscal, una inflación acentuada y una recesión de la economía. Además, de otras causas internas y externas como la inestabilidad política de los últimos años, la guerra con el Perú, el impacto del fenómeno de El Niño y las crisis internacionales.

Todo esto ocasionó que 1,5 millones de ecuatorianos partieran principalmente a España y Estados Unidos desde el 2000 hasta el 2008, de acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC).

Muchos de ellos probaban suerte por caminos clandestinos y así buscaron ingresos para sus hijos, padres, abuelos u otro familiar que aguardaba en el país. Eran momentos difíciles.

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Esa ola migratoria, que partió sin una fecha exacta de reencuentro, ayudó a que la dolarización sea sostenible a través de las remesas.

Familiares de migrantes se acercaban a las agencias para recibir las remesas. Foto: Archivo EL UNIVERSO, en 2004.

Larry Yumibanda, vocero del Círculo de Economía de Guayaquil, afirma que de esta forma las remesas se convirtieron entre el 2000 al 2007 en uno de los más importantes factores de la economía, detrás del petróleo, banano y camarón.

"Tuvimos un problema de migración y sirvió para sostener la dolarización porque comenzaron a enviar dinero, aproximadamente $1300 millones. De ahí si no fuera por los migrantes, la dolarización no se hubiera fortalecido, hasta más o menos por el 2007", cuenta Yumibanda.

En el 2000 hubo $1317 millones de remesas y en el 2007 tuvo su mayor pico de $3335 millones, según datos del Banco Central del Ecuador (BCE). Aunque esta elevación se mantiene puesto que en el 2019 hubo $3234 millones.

Para Yumibanda existieron dos periodos de auge de remesas. El primero, del 2000 al 2007 con un fuerte crecimiento; y el segundo del 2016 al 2019.

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Señala que tuvo sus momentos de decrecimiento como ocurrió en el 2008. "Esto se acaba con la crisis del 2008, con la crisis financiera de los Estados Unidos donde se pierden millones de empleos y también nuestros migrantes sufrieron ese impasse", comenta.

Esta poca recepción de remesas se extendió al 2015, donde hubo $2377 millones de ingresos de capital generados por migrantes.

Alberto Acosta Burneo, editor de Análisis Semanal, señala que las remesas siempre han sido una fuente esencial para la economía ecuatoriana.

"La migración masiva de ecuatorianos hizo que inmediatamente las remesas pasen a ser una fuente importante de recursos. Está entre los más grandes productos de exportación", comenta.

Indica que las remesas se podrían asimilar a las exportaciones del banano en 2019, que cerró en $3295 millones. (I)