Bajo el paraguas del llamado Frente de Reconstrucción Nacional, León Febres-Cordero (LFC) llegó a la Presidencia de la República en 1984. Se trataba de una coalición de seis partidos políticos de la tendencia de derecha, entre ellos el Partido Social Cristiano (PSC), el Partido Conservador (PC) y el Partido Liberal Radical (PLR), que impulsaban un plan de Gobierno basado en la economía social de mercado.

Treinta y seis años después surge el denominado Frente de Reconstrucción Moral. Su promotora es Liliana Febres-Cordero (cuyas iniciales son, coincidencialmente, LFC), la tercera de las cuatro hijas del exmandatario, que murió de un cáncer pulmonar el 15 de diciembre del 2008. Pero no es ella quien busca la primera magistratura esta vez: el grupo expresó su apoyo a la candidatura de Guillermo Lasso, quien correrá en el 2021 por la alianza entre su movimiento Creando Oportunidades (CREO) y el PSC, este último el partido en el que Febres-Cordero militó hasta el último de sus días.

El grupo está integrado por los autodenominados “febrescorderistas”; esto es, políticos cercanos al fallecido mandatario que, en su mayoría, pertenecieron al PSC por muchos años, pero luego se alejaron en parte a causa del distanciamiento entre sus líderes, León Febres-Cordero y Jaime Nebot.

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Entre ellos están, por ejemplo, Xavier Neira, exministro de Industrias del régimen de LFC y excandidato presidencial del PSC; Carlos Pareja Cordero, quien fue secretario de la Presidencia durante el mandato socialcristiano; y los exdiputados Alfonso Harb y Gilberto Vaca. Así como los amigos personales del líder socialcristiano, Mario Fiorentino y Jaime Baldeón.

La nueva LFC dice que este grupo espera aglutinar a “muchos ecuatorianos independientes que se sienten identificados con el pensamiento liberal de mi padre y que quieren vincularse a la política sin pertenecer a un partido político”. Y que los puntos en común entre su frente y el de su padre son “la unión” y “generar ideas que impulsen el desarrollo del país y devolver la ética en el Estado”.

Aunque dice que de las cuatro hermanas ella fue la que más se involucró en el trajinar público de su padre, nunca hizo política. “De alguna manera u otra siempre he estado activa. Fui la única de sus hijas que vivió con él, en su Presidencia, en sus alcaldías, y casi toda la vida hasta que me casé… Creo que desde nuestro papel como ciudadanos debemos estar vigilantes; creo que nunca es tarde para empezar (a hacer política). Siempre he creído que los ciudadanos tenemos el deber de apuntalar la democracia con nuestra participación cívica y eso lo hice siempre, tal vez no de una forma pública”.

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Agrega que no militó en el PSC porque “nunca pensé afiliarme a ningún partido político, pues soy y me mantendré independiente; y mi deseo de servir es como ciudadana”. Y admite que varias agrupaciones le han pedido que sea candidata y no aceptó.

Pero en los últimos meses, a través de su cuenta de la red social Twitter, Liliana Febres-Cordero opinaba sobre la coyuntura nacional. “Cada uno hace política desde su curul; unos lo hacen desde la arena política directamente como candidatos, yo con mi opinión… Es la manera con la que yo puedo aportar al país”.

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Mensajes como “Se aproximan las elecciones. Asumamos la responsabilidad de elegir a alguien que conduzca al país por el sendero de la ética, que con su experiencia nos lleve al desarrollo y el progreso” o “Para que el país progrese y los ciudadanos vivan con dignidad, debe ser gobernado por gente preparada, con experiencia y principios éticos y morales” se leían en su timeline. Pero nunca daba nombres.

Fue recién hace dos semanas que dijo que ese candidato que describía era Lasso. Ella cuenta que son amigos desde la juventud. Lo alaba. Dice que la historia de su vida es inspiradora y que por ello en el 2017 ya apoyó su candidatura. Ese año, la ‘carta’ presidencial socialcristiana fue Cynthia Viteri, ahora alcaldesa de Guayaquil.

Liliana señala que la alianza entre CREO y el PSC es positiva para el país. Cree que, si su padre viviera, habrían coincidido en el apoyo a Lasso, porque Ecuador vive “una encrucijada histórica”. Incluso recuerda que cuando era alcalde, este lo condecoró por su trayectoria en el Banco de Guayaquil.

De Cristina Reyes, quien era originalmente la precandidata del PSC, dice que es una “mujer muy valiosa", pero que no era su momento. "Le auguro un buen futuro político, pero no era la candidata que en este momento necesitaba el país”.

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¿Y si el candidato hubiera sido Nebot? “Si hubiera, no existe”. “Respeto la decisión de Jaime, que ha servido durante toda su vida al país, y tiene derecho a elegir desde qué forma quiere seguirlo sirviendo”. (I)