Revelar los entretelones del secuestro a Fernando Balda y, a partir de ahí, recrear el funcionamiento de la "policía política" del correato, la Secretaría Nacional de Inteligencia (Senain), fueron las apuestas del periodista Juan Carlos Calderón (1963) para su nuevo libro, un relato cargado de revelaciones que comienza como una película de acción, con la escena del rapto al político ecuatoriano en Bogotá, una noche de agosto de 2012. Publicada en medio de la pandemia, la obra "Después olvidarán nuestros nombres. La historia del agente Ratón y los espías salvajes", ayuda a entender el manejo de la política, por lo que su autor sostiene que "la democracia ecuatoriana está hackeada".

¿Como nació la idea del libro?

El caso del secuestro en Colombia del político Fernando Balda se movía lentamente en Ecuador, vuelve a destaparse por la pugna política entre los entonces Fiscal General, Carlos Baca, y el presidente de la Asamblea, José Serrano. Cuando finalmente se dicta la sentencia contra los agentes y órdenes de prisión al exmandatario Rafael Correa y al exsecretario de Inteligencia, Pablo Romero, me convencí de que había que escribir un libro. Hay historias que deben ser contadas por la memoria del país y este proceso documentaba con mucha fuerza cómo operaron los sistemas de Inteligencia durante el correato.

¿Cuáles son las principales revelaciones?

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Esta historia tiene una gran paradoja: cómo dos personajes que no estaban en primera línea de la política ecuatoriana ni de la policía nacional, como son Balda y el sargento Raúl Chicaiza, protagonizan una historia que pone la primera orden de prisión contra Correa, un tipo muy poderoso. Por eso quise contar quiénes son estos personajes. Por eso me enfoco en el agente de inteligencia "Ratón" y en Balda, contra quien Correa lanza todo el aparato del Estado, las agencias de inteligencia, la policía, etc. Ato cabos porque la política ecuatoriana es muy de causalidades, no de casualidades.

Queda la interrogante de por qué los entonces ministro del Interior, José Serrano, y secretario de la Senain, Raúl Patiño, no son parte del proceso por el secuestro.

Esa es la gran pregunta. El abogado de Correa lo ha dicho y también Romero; sin embargo, Serrano nunca es tomado en cuenta. Romero reemplaza a Patiño y asumió la Senain solo meses antes del secuestro.

¿Significa que Chicaiza pudo haber mentido en su testimonio?

El propio Balda dice que Chicaiza miente, pero con base a su testimonio se hace el juicio.

El abogado de Correa, Fausto Jarrín, asegura que por esta mentira, al final todo se revertirá a favor del expresidente.

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Creo que ahora es mucho más difícil. La sentencia contra Romero es clave. No es como dice Correa que este par de agentes (Chicaiza y Diana Falcón) un día se despertaron y dijeron 'Vamos a secuestrar a Balda', actuaron solos y gastaron cien mil dólares de su dinero. Este argumento se cae con la sentencia a Pablo Romero. El secuestro existió y procesalmente se demostró que había una motivación de Estado, ordenada, por lo menos ahora judicialmente, por el jefe de Inteligencia de Ecuador.

El libro también hace un recuento de todo el aparato de la "policía política" utilizado durante el correato.

El caso Balda fue uno de los muchos que se construyó desde una estructura de espionaje ilegal, sin orden judicial, sino con base a la omnímoda voluntad de un caudillo, Correa. Por eso relato los casos de la recolección de firmas de Yasunidos y la persecución a Galo Lara, entre otros.

La Fiscalía no ha investigado a los que llamas "los espías salvajes", grupos violentos auspiciados desde el Estado.

No solo la Fiscalía, sino toda la institucionalidad ecuatoriana. En el Ecuador tenemos una democracia hackeada, sometida al espionaje. Las agencias de Inteligencia del Estado son usadas para fines políticos de persecución y nadie audita eso. Fallan la Fiscalía, la Asamblea Nacional, la propia Presidencia de la República. ¿Cómo se te ocurre que le hackearon el teléfono del presidente Lenín Moreno y el mandatario sale a reclamar, pero no dice nada más. Ahí quedó.

Cualquiera que llegue a Carondelet podría usar equipos de interceptación sofisticados. ¿Los ciudadanos viviremos interceptados por siempre??

Las organizaciones de derechos humanos deben tomar esto en serio, insisto la democracia está hackeada, está bajo las égidas de mafias de espionaje que han hecho de la información obtenida ilegalmente un acto de compra venta. En el gobierno anterior hubo una sola denuncia, la que Martha Roldós presentó ante las Naciones Unidas. Este gobierno tampoco auditó a la Senain, le cambió de nombre y nada más.

Otra de las hipótesis es que el caso de los pases policiales es parecido a "Arroz verde" porque el dinero de la extorsión a los policías iba supuestamente al movimiento Alianza PAIS.

Ahí hay testimonios, un par de testimonios iniciales de dos policías. ¿Quién les toma su declaración y los graba? Fernando Balda. Así arranca el caso, no es por la denuncia de José Serrano en un tuit. Ellos cuentan cómo era el mecanismo para obtener dinero en efectivo a través de la compra y venta de pases para supuestamente entregarlo a las campañas de Alianza PAIS o a alguien de Alianza PAIS, pero eso nunca se profundizó. (I)

El libro cuesta $21,99 y se puede adquirir en las librerías Española y Rayuela, o por pedidos a Dinendiciones o en www.juancarloscalderonv.com.