¿Por qué las empresas tienen la tendencia a no contratar a los más jóvenes?

La situación de numerosos países de la región hace que los nuevos profesionales enfrenten alta escasez de plazas de trabajo. Esta realidad se demuestra cuando en procesos de selección para una misma plaza de trabajo, los empresarios tienen la opción de escoger entre una persona con múltiples títulos, certificaciones, habilidades y años de experiencia versus un profesional recién graduado. Ambos dispuestos a trabajar por un mismo nivel salarial.

A mi criterio los años de experiencia son importantes pues demuestran la trayectoria laboral de la persona, aunque dados los recientes acontecimientos y las circunstancias actuales, también demuestran ser necesarias esas capacidades de renovación, resiliencia y constante actualización que poseen las nuevas generaciones.

A pesar de ello, la experiencia se vuelve determinante y lógicamente por su edad y reciente inserción al mercado laboral, los nuevos profesionales difícilmente cuentan con esa oportunidad que les permita demostrar todo lo que son capaces de lograr y es ahí cuando queda claro que la falta de años laborando es un paradigma que debemos ir derrumbando; no se puede descartar un perfil con potencial por no tener muchos ítems en dicha categoría del cv.

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Claro, no se puede generalizar, existen múltiples organizaciones que le apuestan a este sector de la población e incluso plantean programas de entrenamiento para posterior contratación. Sin duda, necesitamos más directivos y programas empresariales que estén dispuestos a apostar por este nuevo capital humano con ideas modernas, deseosos de aprender y contribuir con el desarrollo de las empresas.

¿Cuáles pueden ser los beneficios de contratar a los jóvenes sin experiencia y relacionarlos con las generaciones más adultas?

En la actualidad podemos tener hasta 4 generaciones reunidas en un mismo espacio de trabajo: los baby boomers a punto de jubilarse, la generación X con experiencia consolidada, los millennials que llegaron hace algunos años y los centennials que están por estrenarse. Es importante considerar que cada generación tiene sus fortalezas y debilidades, por lo que se debe apuntar a obtener los mejores resultados de esta convivencia de generaciones buscando superar las diferencias naturales que pudiesen surgir. Sin duda, el hecho de contratar jóvenes y fomentar su interacción con generaciones adultas contribuirá al desarrollo de la organización gracias a la combinación de diversos aspectos entre los que se pueden destacar: la tecnología y la experiencia.

Este ejercicio también permite potenciar la capacidad de adaptación. Hoy, los millennials y centennials son quienes recién llegan y en los próximos años serán quienes ocupen la mayor proporción de la masa laboral a nivel mundial. Sin embargo, con el paso del tiempo surgirán nuevas generaciones y serán aquellas personas a las que los jóvenes de hoy recibirán ya como adultos de mañana.

¿Por qué al momento de despedir son los primeros en la lista?

Puede atribuirse a diversas razones y principalmente diría que es por una cuestión económica, con respecto a la legislación laboral. Su edad les juega en contra ya que el ser centennial se traduce en poco tiempo laborando y una indemnización por despido sería menos costosa para un principiante versus alguien con larga trayectoria en la empresa.

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Otra de las razones a considerar podría ser que los jóvenes centennials, al tener un espíritu innovador, están en constante cuestionamiento y defensa de causas sociales.

Esta generación defiende con discurso y ejemplo un estilo de vida que se preocupa por los problemas ambientales o reivindicaciones históricas, entre otros. Esto, lamentablemente, podría malinterpretarse e incluso afectar la convivencia con quienes analizan la misma situación desde su realidad, factor que podría generar malestar y a su vez, influir en la decisión de despedirlos. Aunque también se puede sacar provecho de este punto ya que los centennials proponen abrir los ojos a aquellas problemáticas a las que se había hecho caso omiso en el pasado.

¿Cuáles son las características que diferencian a la generación centennial de sus antecesoras como la millennial?

Diversos autores discrepan en la definición de estas dos generaciones. Algunos definen a los millennials como aquel grupo de personas que nació entre 1980 y 1982 hasta 1995 o 1997. Los centennials son la generación que les sucede.

Se suele definir a los centennials como una generación que ya nació con la tecnología. En términos laborales son personas altamente pragmáticas y “menos idealistas” que los millennials. Este grupo tiene claro que necesita laborar para obtener un salario, son altamente competitivos y acceden a ser tutelados para escalar más rápidamente y lograr sus objetivos.

Los millennials son aquellos que trabajan por otros objetivos personales que van más allá de un salario. Su ideal también gira en torno a potenciar sus habilidades y capacidades, aunque a veces se puede descuidar las debilidades. Son personas que aprecian el trabajo en equipo y la colaboración.

¿De qué forma puede impactar la crisis del Covid-19 a los centennials?

Debemos tener claro que las cifras oficiales de desempleo, previo a la pandemia, nos ubicaban como uno de los países de la región con la tasa más baja, aunque dichos resultados son el reflejo de un método de cálculo en el que la inclusión de nuevas categorías disminuye el porcentaje de quienes se catalogan como desempleados; específicamente.

Actualmente, después de cerca de cuatro meses en situación de emergencia, el desempleo en el mundo se ha incrementado y Ecuador no es la excepción. Cifras oficiales demuestran que a la fecha se han perdido cerca de 200.000 empleos, lo que se confirma con las más de 240 mil personas que han sido desafiliadas del IESS durante 3 meses de emergencia sanitaria. Sin embargo, estos datos no consideran las cifras de empleo informal, actividad que en nuestro país ocupa un papel importante.

Por otro lado, estimaciones del Banco Mundial señalan que Latinoamérica va a perder 25 millones de empleos en 2020 por la pandemia y para junio 2020, la Organización Internacional del Trabajo (OIT) estimó que 850.000 personas en el Ecuador se ubicarían como desempleados hasta el final de este año.

Esto se traduce en un sinnúmero de empresas que ha cerrado sus puertas o ha optado por mecanismos para reducir su nómina. La situación se torna complicada para los que se encuentran actualmente contratados y se complica aún más para quienes acaban de salir de la universidad y buscan insertarse en el mercado laboral. No solo los centennials se verán afectados, existe un efecto a nivel general y si bien es cierto que el siguiente paso a la obtención de un título universitario es conseguir un buen trabajo o desarrollar un emprendimiento que permita aplicar y desarrollar los conocimientos adquiridos, las circunstancias actuales ponen a prueba estos ideales para lo cual es sumamente necesario desarrollar capacidades de reinvención y adaptación al cambio.

La situación es compleja y debe ser frustrante para miles de centennials haberse graduado recientemente y puesto su toga a través de zoom, pero esto también es una prueba de que ellos, por estar relacionados tan profundamente con la tecnología, son los más aptos para superarlo.

Tres recomendaciones para los centennials

Macías recomienda sacar provecho a sus fortalezas.

-Acoger a la tecnología como su principal aliada: Hoy en día, las herramientas tecnológicas son fundamentales para hacerle frente a la situación. Esto podría abrir puertas para postulaciones a empleos que fomenten metodologías virtuales o sitúen al teletrabajo como modalidad de trabajo principal, además, acorta fronteras ya que se expande el alcance incluso a plazas en el extranjero.

Por otro lado, si no se logra un trabajo permanente, otra opción es aplicar a pasantías que, aunque supongan un ingreso económico inferior, permite obtener experiencia valiosa para el futuro.

- Emprender a través de redes sociales: La emergencia sanitaria ha funcionado como un impulso para muchas ideas que estaban incubándose; habían quedado planteadas, pero sin ejecutarse. A pesar de existir una reducción generalizada en el poder adquisitivo, un buen producto o servicio acompañado de una adecuada estrategia de promoción, se vende. Lo fundamental es encontrar esa idea clave que empuje la promoción del producto o servicio.

- Capacitarse de manera virtual: Instituciones educativas de renombre alrededor del mundo han lanzado programas de capacitación y actualización profesional.

Sin duda es un buen momento para encontrar cursos, certificaciones o diplomados relacionados con sus áreas de estudio o inclusive puede ser una oportunidad para diversificar su hoja de vida. Algunos de estos programas pueden resultar gratuitos o requieren una inversión mínima y permiten aprovechar el tiempo en un intangible que sin duda contribuirá a mejorar su cv y le aportará conocimientos fundamentales. (I)