Un deslizamiento de tierras en el río Alto Coca, en el sector entre los ríos Montana y Marker (cantón El Chaco, Orellana), causó un represamiento de aguas que generó por varias horas preocupación entre al menos 120 comunidades de la zona río abajo.

El sábado, hacia las 14:00, el importante deslizamiento y posterior represamiento de aguas hizo temer que el material pudiera salir de un momento a otro en un desfogue abrupto que causara daños a las comunidades. Sin embargo, hacia la 18:00, tras un desfogue suave, el río empezó a fluir con normalidad. Así lo explicó Galo Miño, coordinador zonal de Gestión de Riesgo para Napo y Orellana.

Aunque el deslizamiento se produjo aguas abajo, en un sitio distante del lugar donde actualmente se encuentra la erosión regresiva del Coca, que ha estado amenazando a obras de infraestructura estratégica como los oleoductos, la carretera Lago Agrio-Quito y la central hidroeléctrica Coca Codo Sinclair, el evento sí tiene relación con la erosión.

De acuerdo con Roque Proaño, especialista geotécnico de la central, el problema se generó tanto por la lluvia de la zona, como porque la erosión regresiva dejó unos empinados taludes en ese sector, que ahora se están desmoronando.

Publicidad

El fenómeno también generó preocupación en la empresa Oleoducto de Crudos Pesados (OCP). Por ello, la empresa privada anunció ese mismo sábado que suspendió el bombeo como medida preventiva ante el deslizamiento.

“El continuo monitoreo nos ha permitido tomar estas medidas preventivas que se suman a las ya implementadas, como son la construcción de variantes y drenaje de la tubería en ciertos sectores”, comentó Roberto Grijalva, gerente de Operaciones de OCP Ecuador. Sin embargo, ayer a las 10:00 se informó que se retomó el mismo, tras verificar que no existían daños, aunque el monitoreo se mantiene.

Entre tanto, fuentes de Petroecuador comentaron que el bombeo se está realizando de manera normal, sobre todo luego de que el represamiento cedió y hubo el desfogue suave.

Proaño explicó que no hay problema para la central Coca Codo, ni se espera que lo haya.

Andrés Tapia, vocero de la Confederación de Nacionalidades Indígenas de la Amazonía (Confeniae), indicó que el peligro persiste y pidió a las autoridades no desestimar los riesgos para las 120 comunidades del sector.

Dijo que les preocupa mucho, a más de posibles inundaciones, que el evento pudiera generar una nueva rotura de oleoductos que signifique la contaminación masiva de ese sector. Esto ya ocurrió con la rotura del 7 de abril pasado, que fue "el peor evento ambiental en 15 años", dijo.

Publicidad

Entre tanto, sobre la preocupación de las comunidades, Miño dijo que es muy poco probable que en el caso de haber un nuevo represamiento e incluso de mayores dimensiones que el que actualmente acaba de ocurrir, se den inundaciones en las comunidades. Más bien consideró que el río retomaría su cauce y que este tipo de deslizamientos continuarán hasta que el río encuentre roca dura y se estabilice.

En cuanto al poblado San Luis, antes conocido como Manuel Galindo, explicó que Riesgos tuvo una reunión la semana pasada, pero se les ha indicado que la población tiene una moderada vulnerabilidad. Es poco probable que se vea afectado.

Explica que seguirán sucediendo los deslizamientos hasta que el río encuentre roca dura, pero en el caso de haber un desfogue, se espera que retome el cauce normal. Pidió a las comunidades que se informen por fuentes oficiales y que se evite circular audios no oficiales que pueden generar temor.

Se habilita tránsito en la carretera Baeza El Reventador

Desde ayer se habilitó nuevamente el tránsito en la carretera Baeza-El Reventador (E45-kilómetro 66), luego de que los técnicos realizaran las evaluaciones pertinentes en el tramo que corría riesgo tras el deslizamiento de tierras. Así lo informó el Ministerio de Transporte y Obras Públicas a través de un comunicado.

El tránsito se reabrió pero en un solo carril y se pidió a los conductores que no exceden los 30 kilómetros de velocidad.

El ministerio había indicado el sábado que estaba restringido el paso y pedía a la ciudadanía utilizar la vía alterna Baeza-Narupa-Orellana-Lago Agrio.

Este tramo es parte de la carretera Quito-Lago Agrio que también ha sido amenazado por la erosión regresiva del Coca. Hace pocos días el ministro Gabriel Martínez anunció que debido a que la erosión que ya llegó al río Montana y que afectaría a la vía se decidió construir un paso alterno, anticipándonos a la pérdida del puente en el sector San Rafael. El paso de 1,6 km permitirá mantener la conectividad, dijo. (I)