La pandemia por el COVID-19 afectó también las clases universitarias presenciales o semipresenciales que se daban a nivel mundial y cambió los planes de quienes iban o querían estudiar en el extranjero. En el caso de Ecuador, muchos estudiantes que estaban en el extranjero dejaron a medias sus estudios y regresaron para estar con sus familias, pues la situación aún es incierta.

Otros que estaban interesados en cursar en el exterior sus estudios universitarios cambiaron su decisión y están en la búsqueda de la opción más ideal para sus necesidades.

Representantes de cuatro universidades reconocidas en Ecuador por su prestigio académico y presencia internacional coinciden en que no tuvieron ninguna dificultad para adaptarse a la nueva realidad: las clases virtuales, pues sus programas ya contemplaban el uso de plataformas y herramientas educativas online.

“La gran revolución académica es poder estar en todas partes de manera virtual y no necesariamente de manera presencial”, dice Joaquín Hernández Alvarado, rector de la Universidad de Especialidades Espíritu Santo (UEES).

Publicidad

“La COVID-19 nos ha resaltado la importancia de generar acciones y decisiones en el contexto territorial y cultural, ahí la urgencia de que los futuros profesionales se eduquen en la realidad nacional, pero con alcance teórico-científico global”, comenta Jorge Hernán Baeza, decano de la Facultad de Jurisprudencia, Ciencias Sociales y Humanidades de la Universidad Internacional del Ecuador (UIDE).

Tres universidades de Ecuador aparecen entre las 1000 mejores en el mundo, según ranking QS

En el extranjero no toda la oferta educativa es de excelencia o de alta calidad. “Estudiar en Ecuador tiene ventajas, principalmente si es en una universidad pública de alta calidad como la Espol (Escuela Superior Politécnica del Litoral), que además, por garantía de la Constitución de la República es gratuita hasta el tercer nivel”, sostiene Paúl Herrera Samaniego, vicerrector Académico de la Espol.

Él agrega que la “experiencia de internacionalización” o el dominar un nuevo idioma se lo puede hacer en universidades locales con “programas de movilidad internacional, además de estudiantes y profesores de origen extranjero, y cursos de idiomas”, como hace la Espol.

Santiago Gangotena González, fundador de la Universidad San Francisco de Quito (USFQ) y decano de Admisión, afirma que incluso estudiar en centros de tercer y cuarto nivel de prestigio en Ecuador es más económico que si se va directo a campus de Estados Unidos, como la Universidad de Boston.

“En nuestros programas uno se va afuera, pero sigue pagando lo que paga acá. Y en algunos casos con ciertas universidades hay convenios que cubren también vivienda y alimentación..., por ejemplo, la de Boston cuesta seis veces más que la de San Francisco”.

Publicidad

Esta universidad quiteña, que es internacional, recibe también alrededor de 1000 estudiantes extranjeros, de 43 países, dice Gangotena.

El trabajar con estándares internacionales les permite a estas universidades tener un alto nivel educativo y que, al final, sus graduados tengan buena acogida en el extranjero.

También es vital el nivel de capacitación y la actualización permanente de los docentes.

Es importante porque no es como algunos creen, que las clases se dan frente al computador sin hacer nada. Hay una serie de actividades (en herramientas virtuales), como en kahoot, prezi... que hace que el estudiante se dinamice y no pase aburrido, oyendo a un señor que está del otro lado de su laptop o computador”, Joaquín Hernández, rector de la UEES.

Las becas, descuentos o ayudas económicas que dan estas universidades son también importantes para los postulantes, adicional a la oferta de campus virtuales muy desarrollados.

“La UIDE, al momento, oferta becas solidarias como consecuencia de las afectaciones económicas provocadas por la pandemia, además de otros tipos de subvenciones por excelencia académica, becas deportivas y ayudas socioeconómicas”, destaca Baeza.

Herrera, de la Espol, dice que otra ventaja para los alumnos es el poder vincularse con organizaciones privadas o públicas a lo largo de los estudios, que podrían generarles una oferta laboral.

Buena acogida de sistema virtual para alumnos

Blackboard es una de las plataformas tecnológicas utilizadas en estos tiempos. Tomada de: go.blackboard.com

Grabar y subir clases a plataformas virtuales variadas, enviar deberes, proyectos y revisarlos por esa misma vía, además de calificarlos y poner observaciones, es parte de la cotidianidad entre alumnos y docentes de universidades que han mantenido desde hace algunos años estas opciones educativas, más en aquellas que tienen modalidades de estudios a distancia (con campus virtuales).

Por ello, para las universidades San Francisco de Quito, Espíritu Santo (UEES), Internacional del Ecuador y Escuela Superior Politécnica (Espol) no fue difícil dar las clases de manera virtual, como sucede actualmente, por la pandemia, según sus representantes.

Parte de la oferta educativa de cuatro universidades de Ecuador

Universidad San Francisco de Quito (USFQ)

Este centro de estudios superiores, cuya sede física está en Quito, tiene alrededor de 300 convenios para intercambio e investigación. Así, al tercer año, por ejemplo, el alumno puede ir a estudiar a Boston University, entre otras de prestigio, pagando lo mismo que en Ecuador, en el sistema llamado de Artes Liberales, que en Estados Unidos se conoce como el año afuera o el semestre afuera.

"Somos la única universidad en América Latina y Europa que tenemos la filosofía de artes liberales, que es la misma que utilizan en las universidades de Estados Unidos, es decir, formar a la persona además de aprender la materia que le interese. No somos una universidad donde el objetivo principal es especializarse, sino formar a la persona: una persona culta, emprendedora, innovadora, un ciudadano del mundo que aprende sobre diferentes culturas, materias...", expone Santiago Gangotena, su fundador.

Universidad de Especialidades Espíritu Santo (UEES)

Cuentan con disponibilidad en todas las carreras. Su campus físico está en Samborondón, en Guayas.

Tienen un alto nivel académico y un trato personalizado con sus estudiantes, dice Joaquín Hernández, su rector.

Su plataforma Blackboard es una de las más modernas. "Fuimos percusores de la modalidad on-line hace 11 años y los docentes utilizan las plataformas para subir notas, mandar trabajos..., estábamos preparados para este tipo de situaciones (dar clases de manera virtual incluso en condiciones extremas, como la actual pandemia por el coronavirus)", agrega.

Desde hace unos cinco años forman a los estudiantes utilizando y diversificando métodos de enseñanza con herramientas como en Kahoot, Prezi y otras.

También está la capacitación permanente de sus docentes, que emplean plataformas y herramientas tecnológicas actuales.

Escuela Superior Politécnica del Litoral (Espol)

Paúl Herrera, su vicerrector académico, destaca estos puntos de la Espol, cuyo campus físico está en Guayaquil:

Oferta educativa de calidad internacional, acreditada por organismos de alto prestigio mundial.

"Un campus de belleza inigualable, por su ubicación, sus paisajes y la biodiversidad presente, además de una amplia infraestructura física y tecnológica".

Un cuerpo docente formado en universidades de alto prestigio mundial.

Oportunidades de vinculación con organizaciones privadas o públicas a lo largo de los estudios, que generan oportunidades laborales.

Carreras de grado y programas de postgrado únicos en la región, principalmente en el campo de la Ingeniería, cuyos profesionales son altamente valorados en el mercado laboral.

Oportunidades de becas de estudios, disponibles para mejores graduados, deportistas, entre otros méritos, y también becas para estudiantes considerados vulnerables de acuerdo a su situación socioeconómica.

Universidad Internacional del Ecuador (UIDE)

"La personalización de la educación es nuestra premisa histórica, a través de la que atendemos las necesidades de conocimiento de nuestros estudiantes, ofertándoles un acompañamiento profesional y académico desde el momento que ingresan a la UIDE", resalta Jorge Hernán Baeza, decano de la Facultad de Jurisprudencia.

Sus programas y posgrados cuentan con una malla curricular que contempla: "integralidad del conocimiento teórico práctico y excelencia académica. Esto se logra con personal docente calificado y contenidos innovadores", agrega Baeza.

Nuevas técnicas de educación y comunicación que implementan los docentes y que ayudan en situaciones como en la actual pandemia. Aquí también están las plataformas tecnológicas que facilitan el uso de recursos como bibliotecas y aulas virtuales con interacción sincrónica.

Destacan las ayudas socioeconómicas para los alumnos, como becas solidarias (por las afectaciones económicas provocadas por la pandemia del coronavirus) y otros tipos de subvenciones por excelencia académica, becas deportivas y otras. (I)