"Tome uno, dos o los panes que quiera. Hay que tener energías para hoy". "Llene la barriga que el día va a estar duro".

Esas eran las frases con las que recorrían desde tempranas horas personas con cartones con pan o sánduches y café, aguas aromáticas o avena que brindaban desayuno a los cientos de indigenas que amanecieron en el parque de El Arbolito, al norte de Quito. 

En ciertas paradas de buses también fueron evidentes largas filas de manifestantes indígenas que esperaban para servirse un vaso del morocho que fue traído desde alguna comunidad indígena para el desayuno de quienes participarían del paro nacional convocado para este 9 de octubre en las calles de Quito.

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Luchan para eliminar alza de combustible

Mientras unos indígenas desayunaban, otros dialogaban de la situación política y social vivida estos días y de lo que se esperaban del gobierno hoy. En resumen, todos buscaban que se dé marcha atrás en las medidas económicas anunciadas por el gobierno del presidente Lenín Moreno. 

Otros indígenas en cambio solo intentaban descansar aprovechando el fuerte sol de la mañana. Todos estaban recostados con un palo en forma de lanza a su lado.

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Ayuda económica bajo presión

En las calles cercanas a la Asamblea Nacional fue evidente la falta de transporte público. Los pocos carros privados que decidieron circular por la zona se toparon, por ejemplo en la avenida Patria cerca de la 6 de Diciembre, con un grupo de indígenas que solicitaban dinero bajo el argumento de que era para apoyar el paro. La gente aportaba en mayoría sin decir nada y la razón quizá era porque uno de los indigenas apuntaba su llanta con un palo que en la punta tenía una metal con filo.

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Quienes se daban cuenta del hecho retrocedían de forma violenta en la vía e incluso invadían vía. Muy cerca de donde se daban estos hechos, un piquete de policías detrás de unas mallas metálicas resguardaba el edificio matriz de la Fiscalía General del Estado. 

El sonido de un churo indígena era el llamado para que los integrantes de las distintas organizaciones indígenas se empiecen a reunir. Gritos de "Viva el paro", "Abajo el Gobierno" y "De aquí nos nos movemos"  los manifestantes empezaban a juntarse y preparar la movilización convocada".

El silencio de esta parte del norte de Quito se rompía por gritos de protesta que llegaban de todos lados. Habían otros que se reunían para escuchar a su dirigente dando indicaciones mediante un micrófono.

Una parte de la movilización ya avanzaba hasta una de las calles aledañas a la Asamblea. (I)

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