Son las 04:00 en la localidad de Killuyacu, en el Alto Napo. En su coliseo, hombres y mujeres cumplen sus respectivas tareas. El ambiente huele a wayusa hervida y está por empezar la ceremonia ancestral de la Wayusa Upina, un rito que realizan los indígenas de la Amazonía antes de comenzar sus actividades cotidianas en la agricultura, pesca o caza.

Ancestralmente, esta actividad la hacían desde las 03:00. Pero para muchos amazónicos, la preparación comenzaba a las 02:00, la hora propicia para planificar el trabajo del día, contar y descifrar los sueños, dicen los más antiguos.

Cuatro ollas gigantes en medio de fogones de leña hierven el agua donde luego se coloca la hierba. Betsy Andi viste su traje tradicional del pueblo kichwa y con paciencia llena cuidadosamente los pilches (mates anchos) con el líquido.

Cuenta que las mujeres son las encargadas de preparar la wayusa y de repartirla primero a los hombres. De ahí al resto de la familia, indica una publicación de la Asociación de Municipalidades del Ecuador.

Para casi todos los que viven en la provincia de Napo, tomar wayusa es una costumbre cotidiana, pero el ritual de la Wayusa Upina va más allá.

Jacobo Andy, técnico de turismo del Municipio de Tena, destaca la importancia de estas costumbres, que integran a los pueblos autóctonos con la sociedad y que permiten compartir sus tradiciones.

Manuel Shiguango, miembro de la comunidad kichwa, explica que el objetivo de la celebración es rescatar costumbres que de a poco han ido perdiendo significado.

“Esta bebida era tradicional de nuestros ancestros y era muy importante porque daba energía y ánimo para trabajar. Ahora mucha gente bebe la wayusa y no saben el valor histórico”. Por ello, muchas comunidades siguen con esta tradición para que no desaparezca.

En Killuyacu (Misahualli) a 20 minutos de Tena, mujeres mayores y esposas preparan la wayusa (del kichwa o guayusa) como infusión. Esta es una  planta energética de la selva amazónica ecuatoriana. (I)