La policía brasileña detuvo a tres sospechosos de haber participado el viernes en el espectacular robo de 718,9 kilos de oro en el aeropuerto internacional de Sao Paulo, informó la corporación este lunes.

Dos detenciones se registraron el fin de semana y un tercer individuo fue arrestado la madrugada del lunes, "portando munición de calibre de uso restringido", precisó la Policía Civil de Sao Paulo.

Uno de los detenidos, según la prensa local, es un empleado del aeropuerto que entregó los datos del lugar alegando que actuaba bajo presión porque su familia había sido secuestrada.

Ocho hombres armados y vistiendo uniformes de la Policía Federal llegaron el viernes por la tarde a un depósito del terminal aeroportuario en patrulleros clonados. En menos de tres minutos y sin disparar un cartucho huyeron con su botín.

La carga, que no ha sido localizada, está valorada en unos 110 millones de reales (30 millones de dólares al cambio). Los primeros informes señalaban que incluía otros metales preciosos, pero el comunicado del lunes hace referencia solamente al oro.

Para obtener informaciones del funcionamiento interno del lugar, los asaltantes secuestraron la víspera del robo a un funcionario de la terminal del Aeropuerto Internacional André Franco Montoro, en Guarulhos, en la región metropolitana de Sao Paulo, informaron las autoridades el fin de semana. Los familiares del empleado también fueron mantenidos bajo cautiverio, acotaron. 

Pero esta persona es una de las tres detenidas y, según la prensa, confesó haber participado en el asalto tras invitación de los atracadores. 

Por otra parte, el sospechoso detenido la madrugada de este lunes "habría ofrecido logística para el transbordo de la carga para otros vehículos", informó la Policía Civil. 

La empresa de transporte de valores Brink's, responsable de llevar la carga hasta el terminal, dijo en un comunicado que "está colaborando con las autoridades competentes para investigar lo ocurrido". (I)