Decenas de árboles de palo santo, ceibos y otras especies yacían tumbados luego de que con sierras fueron talados para dar paso a la instalación de soportes de torres de energía que se han ubicado hace varios días a unos 100 metros del polígono de investigación arqueológica de los cerros de Hojas y Jaboncillo, ubicada en la parroquia Picoazá de Portoviejo.