Defensores de derechos humanos consideran que dar vía libre al matrimonio de las personas del mismo sexo fue un paso importante hacia una sociedad en la que será posible la convivencia con respeto y tolerancia a las libertades individuales. Destacan que los derechos civiles son progresivos.

Zaida Rovira: Reconocimiento de un derecho jamás afecta a otro

Reconocer derechos y no limitarlos es para Zaida Rovira, coordinadora zonal 5 de la Defensoría del Pueblo, el significado de que la sociedad cada día está avanzando.

Cita como ejemplo la sentencia de la Corte Constitucional que dio paso al matrimonio civil igualitario. “La sentencia lo que hace es que protege un derecho como es el de la igualdad, jamás se puede menoscabar el derecho de otro grupo cuando se está garantizando un derecho”, indica. 

Rovira califica esta resolución como un reconocimiento de los derechos de la comunidad LGBTI.  “Las personas de otra orientación sexual, de otra identidad de género, tienen los mismos derechos que los heterosexuales a desarrollar su vida con todos los derechos. No es correcto que por el hecho de que tenga una condición de vida diferente no pueda gozar de ciertos derechos”, argumenta. 

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Rovira es coordinadora zonal 5 de la Defensoría del Pueblo. Foto: Belén Zapata. 

La funcionaria afirma que a la sociedad aún le falta llegar a una cultura sobre la lucha de derechos humanos. Cree que el matrimonio civil igualitario es uno de los primeros pasos de esa construcción. 

“Lamentablemente falta mucho en cuanto a la construcción de una cultura de respeto de derechos a la ciudadanía; sí, es verdad que hemos hecho un gran camino, que tenemos una trayectoria importante, pero todavía tenemos que comprender que somos diferentes, diversos, y justamente el ejercicio de derechos está en respetarnos con todas las diferencias que tenemos”, explica.

Rovira señala que ni la edad, condición de vida, salud y menos las discapacidades son motivo para que se  limiten derechos: “Todos gozamos de los mismos y tanto la Defensoría del Pueblo como la CC, y la institucionalidad pública en general, estamos empeñados en que se respeten los derechos”, indica. 

Sostiene que en esa construcción por una sociedad con más derechos se deben dejar de lado “estigmas, tabúes y discriminación”. 

Édgar Zúñiga: Rechazo a sentencia surge por la desinformación 

Édgar Zúñiga, psicólogo y terapeuta familiar miembro de la Red Ecuatoriana de Psicología por la diversidad LGBTI, explica que el reconocimiento del matrimonio igualitario o de personas del mismo sexo  “genera protección civil y no tiene nada que ver con lo religioso, solo les da seguridad jurídica”. 

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“Cuando una pareja debe tener precauciones sobre el patrimonio que han construido juntos, el poder decidir sobre tu pareja te genera  unos niveles de estrés  que la Organización Mundial de la Salud (OMS)  ha denominado el estrés de las minorías, que es el efecto de la discriminación por ser ciudadanos de primera o segunda clase”, refiere.

 La Corte Constitucional (CC) resolvió dar paso al matrimonio igualitario en junio pasado al atender dos consultas de los tribunales de justicia ordinarios a donde llegaron dos demandas de  acción de protección planteadas por dos parejas homosexuales, en rechazo a que el  Registro Civil se negó a registrar su unión civil. 

Édgar Zúñiga es miembro de la Red Ecuatoriana de Psicología por la diversidad LGBTI. Foto: Sugey Hajjar. 

La reciente decisión “tiene un impacto no solo porque ahora  puedan contraer matrimonio, sino por el reconocimiento como ciudadanos de derechos  y de efectivización de esos  derechos”, dijo este terapeuta.

 Él cree que el rechazo a esta decisión jurídica surge por la desinformación,  pues  “la homosexualidad no es un problema que hay que superar o corregir; no es un pecado, no es una patología. La OMS retiró en 1990 la homosexualidad como una enfermedad, la Organización Americana de Psicología  en 1973; las personas no leen”.

 “¿Cuál es la amenaza a una pareja heterosexual que haya el matrimonio homosexual?”, se pregunta. “Ninguna, porque el reconocimiento de un derecho  no resta derechos a los demás”. 

Cree  que hay desinformación alrededor de este tema, e instó a la sociedad a no “lanzar un mensaje de discriminación que  puede escuchar alguien a quien se ama y hacer daño”.   

Billy Navarrete: Fallo de la CC nos hace más iguales en derechos

Para Billy Navarrete, secretario ejecutivo del Comité Permanente por la Defensa de los Derechos Humanos, es casi “indetenible” la lucha por los derechos humanos de la comunidad LGBTI. 

Considera que a lo largo de la historia se han visto diferentes conquistas en  derechos humanos, tanto en hombres como en mujeres, pero cree que en los LGBTI se ha dado a paso lento. 

“Eso es lo que a veces arrastra mucho desánimo, pero cuando logran cosas como el fallo de la Corte Constitucional, un ente de justicia que reconoce ese derecho al matrimonio (civil) del mismo sexo, es un reconocimiento que cada vez los hace más iguales como debería ser, iguales en derecho”, sostiene. 

Billy Navarrete es secretario ejecutivo del Comité Permanente por la Defensa de los DD.HH. Foto: Belén Zapata. 

Navarrete dice que la sentencia de la Corte, del pasado 12 de junio, no resta derechos a nadie: “El fallo no resta derecho, es tratar de incluir en una sociedad (a personas) que han estado unidas. Estas parejas no es que recién aparecen. La historia y la sociedad los reconoce como parte suya, y el fallo los hace más formal porque en la vida cotidiana ellos han estado ahí desarrollándose con las condiciones naturales como toda una familia”, explica. 

El activista por los derechos humanos sostiene que de a poco la comunidad LGBTI va cruzando la barrera de ser catalogada como una minoría. 

“Se establece en términos generales que son una minoría, eso de todas maneras es un poco relativo. Creo que hay muchas personas con su derecho a no divulgar su orientación sexual, porque eso le pertenece a cada cual y lo oculta, pero son esos pasos los que dan confianza para que poco a poco vayan manifestándose como lo son, personas con diversidad sexual”, manifesta. 

Navarrete califica tanto a hombres, mujeres y grupo LGBTI como una “gran familia humana”. Considera que en la lucha por los derechos nada es extraño, ni sobrenatural: “Esto es real, cotidiano y lo que hay es una forma de visibilizarse”. 

César Ulloa: Ahora tendrán el derecho a no esconderse 

“La pregunta es: ¿Nos afecta esta decisión a las personas heterosexuales? No,  no nos afecta”, opina el docente universitario y coordinador de la Veeduría por la Democracia, César Ulloa, al referirse a la sentencia de la Corte Constitucional (CC) que reconoció el matrimonio entre personas del mismo sexo. 

Después de que Ecuador despenalizó la homosexualidad en 1997, Ulloa resalta que este nuevo “paso es un avance en términos de democracia e igualdad de derechos”. 

“Cuando un Estado toma esta decisión en la progresividad de los derechos civiles, marca un antes y un después. El Ecuador es otro en el sentido de que la gente de las distintas preferencias sexogenéricas puede decidir sobre sí misma”, comenta. 

César Ulloa es coordinador de la Veeduría por la Democracia. Foto: Cortesía. 

La Constitución establece que el Ecuador es un país pluriétnico, multicultural, plurinacional, “pero nunca se habló en términos de reconocer la diversidad, no solo en términos de pueblos y nacionalidad, sino que ahora con esta decisión advertimos que estamos en una sociedad que de alguna manera  va reconociendo las diversidades”.

 La sentencia que se aprobó con cinco votos de nueve jueces el 12 de junio, pero que aún no está publicada en el Registro Oficial, simplemente es un reconocimiento a la ‘igualdad’, dice Ulloa. 

Lamenta que se haya tejido “una serie de mitos”. Entre ellos, “que va a haber un matrimonio masivo de estas personas,  y eso no va a suceder, porque  gente de la misma comunidad ha dicho que no va a optar por esa decisión. Entonces  hay que desmitificar, evitar la confrontación con las organizaciones Provida y más bien ir a una igualdad de derechos”. 

Reconoce que el matrimonio es una figura ‘poderosa’, con la que ahora la comunidad GLBTI “podrá gozar de derechos en materia económica como  adquirir una obligación, pero sobre todo el derecho  a no esconderse”.  (I)