Un incidente entre el embajador ecuatoriano en Londres, y Julian Assange, quien se encuentra en esa casa diplomática bajo protección de asilo político, vuelve a revelar la tensa relación entre el gobierno de Lenín Moreno y el fundador de Wikileaks.

La periodista Cassandra Fairbanks, del portal Gateway Pundit, escribió un artículo el pasado 26 de marzo en ese sitio web, en el que cuenta el cruce de palabras que Assange mantuvo con el embajador Jaime Marchán.

Ambos habrían discutido acaloradamente, debido a los controles a los que debió someterse el huésped de la embajada antes de que pueda reunirse con la reportera.

"Usted está actuando como un agente del gobierno de los Estados Unidos y me impide hablar con una periodista estadounidense sobre estas violaciones", habría gritado Assange. “¿Qué clase de estado soberano permite que sus embajadores sean interrogados por otra nación? ¡Ningún estado que se respete a sí mismo hace eso!”.

Jaime Marchán, de su parte, le habría dicho que se callara y que las medidas de control son parte del protocolo de seguridad aceptado por Assange, y que se hace por su seguridad.

Cassandra Fairbanks contó que mientras ocurría la discusión, ella estuvo encerrada en un salón de la embajada durante casi una hora. “Es la tercera vez que lo visito y cada vez el ambiente parece empeorar progresivamente”, dijo.

El canciller José Valencia no se ha pronunciado sobre este incidente y se ha limitado a señalar ante los periodistas que el gobierno actuará en derecho. (I)