El presidente electo de Brasil, Jair Bolsonaro, dijo ayer que planea emitir un decreto para permitir que todos los brasileños sin antecedentes criminales puedan ser dueños de armas de fuego, una noticia que muchos de sus partidarios recibieron con beneplácito.

Durante su campaña, Bolsonaro prometió cambiar la actual legislación del país, que pone varios obstáculos burocráticos y legales a las personas que buscan comprar armas de fuego. Ese mensaje resonó entre muchos brasileños que quieren usarlas para defenderse de cara a un fuerte aumento de los crímenes violentos en el país.

En 2017 Brasil alcanzó un récord de homicidios con más de 63.000 personas muertas.

“Por decreto, planeamos asegurar la POSESIÓN de armas de fuego al ciudadano sin antecedentes penales”, apuntó ayer en su cuenta de Twitter Bolsonaro, quien asumirá la Presidencia de Brasil el próximo martes 1 de enero.

No entregó detalles adicionales y no estuvo claro de inmediato qué mecanismos tendría Bolsonaro a su disposición para promulgar tal decreto, ni qué medidas específicas incluiría. El Congreso de Brasil ya está discutiendo formas de flexibilizar las leyes de posesión de armas actuales.

Los fabricantes de armamento están entre los sectores que se beneficiarían de la medida del nuevo presidente.

Las acciones de la brasileña Taurus Armas S. A. han trepado el 88% en el año hasta la fecha, en medio de las expectativas de que Bolsonaro ganara la elección y cumpliera su promesa de flexibilizar las leyes sobre armas.

Sectores críticos con Bolsonaro han dicho que la medida podría ser contraproducente para la población y aumentar el número de muertes. (I)