Cuando solicitas un crédito a una entidad financiera, ya sea para comprar un vehículo, pagar tus estudios o tener tu propio negocio, dicha institución tiene la certeza de que devolverás el dinero.

Se lo hace a través del seguro de desgravamen. Aquella póliza que cubre la deuda en caso de fallecer o en algunos por invalidez, el cual evita que los familiares o garantes la hereden.

Así lo indica Carlos Barreiro, agente de seguros; y Byron Mejía, jefe comercial de Nova Seguros. Sostienen que este servicio se ofrece en negocios con giros financieros y comerciales como bancos, cooperativas o mutualistas y demás entidades legalmente constituidas.

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Se encuentra en créditos hipotecarios, prendarios, de consumo, vehiculares o quirografarios.

Según Patricio Salas, gerente general de la Asociación de Compañías de Seguros del Ecuador (Acose), operan en el país 31 empresas de seguros debidamente autorizadas por la Superintendencia de Compañías, Valores y Seguros.

Álex Pin de 31 años ve a este contrato como un respaldo. "Uno nunca sabe lo que puede pasar en el futuro. Tuve una amiga que falleció y le cubrieron la deuda", dice. Frente a este caso Pin optó por solicitar el seguro de desgravamen para la tarjeta de crédito.

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En cambio, Miriam Espinoza de 42 años, no lo pidió para la compra de su departamento, ya que según el Biess, los préstamos hipotecarios lo incluyen en su contratación. Sin embargo, Espinoza lo ve conveniente. "Imagínate una deuda de una departamento de $60.000. Para mí es injusto que mi familia la pague, si no estoy", señala.

Ximena Aguirre, gerente de Negocios Financieros de Mutualista Pichincha, comenta que es una manera práctica de cuidar el patrimonio familiar frente a eventos negativos que no se pueden prever.

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¿Es obligatorio?

El seguro de desgravamen es obligatorio para los créditos de vivienda que otorguen todas las instituciones del sistema financiero y para los préstamos quirografarios que entrega el Biess.

De acuerdo a la Superintendencia de Bancos, para las demás empresas como por ejemplo las bancarias no es obligatorio, debe existir la autorización del cliente.

Sin embargo, recomienda la contratación ya que este cubre las obligaciones pendientes de pago en caso de fallecimiento del titular.

Costos y cantidad de cobertura

Algunas entidades financieras consultadas no dieron detalles de los precios. Sin embargo, los especialistas nos dan ejemplos.

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Barreiro indica que en el caso de una vivienda, cuyo financiamiento es de $100.000; el seguro de desgravamen se paga en la cuota que el usuario debe cancelar mensualmente a los años acordados.

Si la cuota es de $980, incluyen los $35 que costaría el seguro, con un tasa promedio del 0,4% respecto al monto del crédito. Afirma que dicho contrato se cancela mientras exista la deuda entre el cliente y la entidad.

Mejía asegura que el desgravamen es variable. “Depende del valor, edad, estado de salud del cliente”, dice. Un valor de $30.000 para una persona de 40 años y que esté en buen estado de salud, saldría una prima a pagar de $100 al año (en viviendas).

En cambio, para una persona de 30 años con un valor asegurado de $15.000 y en buen estado de salud el desgravamen le sale a $50.

En los casos de cobertura para tarjeta de crédito, la cantidad es menor. Pueden llegar de $1, $3 o $5 mensuales.

¿Qué garantiza el cumplimiento?

Las instituciones aseguradoras, controladas por la Superintendencia de Compañías, están en la obligación de cumplir con sus contratos.

Así también el Código Orgánico Monetario y Financiero, en el libro 3 de la Ley General de Seguros, indica que las aseguradoras deben cumplir con el pago del seguro dentro del plazo de 30 días de presentada la reclamación por parte del beneficiario. Este deberá acudir con la documentación correspondiente. (I)