Hace cuatro años el ojo de Manuela Ima, proveniente de la comunidad Tepapare en la provincia de Pastaza, vio a través del lente de una cámara por primera vez. Esto luego de que un amigo le propusiera fotografiar a su comunidad, pues creía que con ella sería más fácil por ser coterráneos.

Entre nervios y curiosidad se acercó hasta una artesana y le dijo: “¿Awenemoi bito imite?” (¿Puedo tomarte una foto?), enseguida le explicó que la imagen la podrán ver sus nietos y que estarán muy contentos. La mujer respondió que sí y Manuela capturó su primera foto. Hoy, las gráficas de esta huaorani y de otras dos mujeres forman parte de una muestra que se lleva a cabo desde el 8 de febrero en el café El Fariseo, en el Puyo.

El trabajo de la Asociación de Mujeres Huaorani de la Amazonía Ecuatoriana está siendo reflejado en 35 fotografías obtenidas a través de la mirada de Romelia Papue (indígena kichwa-shuar), Carolina Zambrano (riosense) y Manuela Ima (huaorani).

“Amo las fusiones, amo las mezclas, yo misma soy una mezcla”, expresa Romelia al referirse a la experiencia del trabajar con ellas y con la nacionalidad huaorani a quienes conoce desde el 2004 por un asunto de admiración.

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Romelia quisiera llevar la muestra a grandes ciudades del Ecuador y de esta manera dar a conocer la actividad de la asociación, a la que ella define como “pequeñas acciones que están aportando a la economía del país”. Señala que una de las falencias de los ecuatorianos es el desconocimiento de sus riquezas culturales.

Carolina Zambrano, fotógrafa profesional, explica que las 35 imágenes fueron el resultado de una selección de entre 1.500 tomas logradas en medio de las visitas que han realizado a la selva y que, según expresan, jamás tuvieron la finalidad de formar parte de una exposición como la presente.

Esta riosense ingresó por primera vez en el 2008 por obras misioneras, pero fue en el 2010 cuando lo hizo con una cámara. Desde entonces, su lente ha congelado comunidades como Dicaro, Tinguino, Ñuneno, Miguaguno, Tzapino, Bataburo, Nemonpare, Meñepare, Tepapare, Bameno.

Manuela, quien también es coordinadora de la asociación, señala que la fotografía le permite crear un archivo histórico para las futuras generaciones. Para ella es como guardar las plumas de papagayo en la caña guadúa por muchos años y darla como regalo a los hijos, una tradición que es parte de la simbología huaorani.

Ella cuenta que las personas que van a documentar a su comunidad se llevan el material logrado y ellos jamás los vuelven a ver.

Manuela es considerada la primera mujer huaorani en hacer una muestra. Esto le permitió obtener una beca en la Pontificia Universidad Católica del Ecuador (PUCE) para estudiar fotografía. “Estoy muy contenta porque voy a aprender más”, manifiesta.

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Romelia y Carolina definen a los huaorani como gente descomplicada, inteligente y llenos de fortaleza. “Aprendí de ellos que siempre hay que sonreír aunque todo esté mal”, dice Romelia.

Para estas mujeres, la fotografía se ha convertido en un medio para poder transmitir una cultura donde el matriarcado es el que domina, pero también para cultivar una gran amistad que les ha permitido conectarse al momento de llevar un mensaje.

“Tenemos diferentes miradas pero la misma visión (...), las tres mujeres amamos la gente huaorani”, señala Romelia.

La muestra estará hasta finales de febrero luego será llevada a Quito. (I)