Una iglesia que ha sido reconstruida tres veces se ha convertido, desde hace siete años, en un museo donde se guarda la historia de Baeza, en el cantón Quijos, en la provincia del Napo. Es un proyecto familiar labrado a pulso por Wilson Gutiérrez y su familia.

El ala principal de la iglesia, construida totalmente en madera, luce paredes blancas, vigas celestes y los contornos de las puertas y ventanas de color vino, se divide en dos secciones: una cuenta la historia de esta población en 80 fotografías y la otra lo hace con 130 piezas arqueológicas.

Cada fotografía, que se exhibe en un soporte de madera, está acompañada de una leyenda que ayuda a comprender cómo era Baeza en el pasado.

Las piezas de cerámica y de piedra como hachas y piedras de moler permanecen dentro de cubículos de cristal que tienen forma hexagonal.

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En la parte posterior de la iglesia hay dos salas, una destinada a la conservación de objetos antiguos y otra para santos y ropa religiosa. En la primera hay planchas, lámparas, teléfonos, máquinas de escribir e instrumentos musicales.

Aquí también se exhibe una réplica de una cabeza reducida, conocida como tzantza. La reducción de cabezas se atribuye al pueblo indígena Shuar, se dice que conservaban las cabezas reducidas de sus enemigos como un talismán o trofeo de guerra. En la segunda se guardan varias imágenes pequeñas de santos, vestidos de la Virgen del Quinche, misales escritos en latín, rosarios, portavelas, una filmadora antigua y un piano.

Las piezas fueron recogidas en el cantón Quijos, los pobladores entregaron una parte al museo, otra parte la entregó el Municipio y otra la llevaron del museo de los padres josefinos que desapareció de la ciudad de Ambato, dice Wilson Gutiérrez, mentor del museo.

Este museo, ubicado a 106 kilómetros de Quito, es uno de los atractivos de la antigua Baeza, declarada Patrimonio Cultural de la Nación en el año 1995, por su pasado histórico y su arquitectura. Fue fundada en 1558 y es la ciudad más antigua de la región Amazónica. (F)

130 piezas arqueológicas alberga el museo y 80 fotografías que muestran la historia de la población de Baeza.