La Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador (Conaie) entregó ayer una carta a monseñor Fausto Trávez, arzobispo de Quito y presidente de la Conferencia Episcopal Ecuatoriana (CEE), en la que propone cinco puntos para ir hacia un diálogo tras los problemas en una comunidad shuar de Morona Santiago.

El pasado 14 de diciembre, un grupo de indígenas shuar irrumpió en las instalaciones de la empresa minera china Exsa. Los enfrentamientos armados dejaron un policía muerto y varios más heridos.

En el documento se pide, entre otras cosas, la desmilitarización de Morona Santiago, la conformación de una comisión veedora, la realización de una consulta previa e informada a las poblaciones indígenas sobre los proyectos mineros de la zona y la no judicialización a líderes indígenas y defensores de derechos humanos.

Luego de la reunión, que se desarrolló en el arzobispado de Quito, Jorge Herrera, presidente de la Conaie, señaló que Trávez se comprometió a analizar el documento.

Agregó que seguirán convocando a entes nacionales e internacionales para hablar de que el Ecuador necesita paz.

La semana pasada, la Iglesia insistió en su predisposición a promover un diálogo entre el Gobierno y los indígenas. En un enlace, el presidente Rafael Correa dijo: “Aquí no cabe el diálogo, aquí cabe cualquier cosa después de capturar y sancionar a los asesinos”. (I)