"¿Y ahora qué hago?", preguntó Mauricio Macri con una sonrisa luego de que, con cierta dificultad, pudo calzarse la banda y tomar en sus manos el bastón presidencial que durante días fueron el centro de una polémica con su antecesora Cristina Fernández de Kirchner, la ausencia más notoria en la breve ceremonia de entrega de atributos el jueves en la Casa de Gobierno.
















