Trabajadores y empleadores están a la expectativa del incremento al Salario Básico Unificado (SBU) que se fije para 2016, año económico que se prevé difícil para el país.

Entre el 2007 y el 2015 el SBU creció en 108 % al pasar de $ 170 a $ 354. Los incrementos han oscilado entre el 17,64 % (en 2008) y el 4,12 % (en 2015). Pero hay criterios divididos entre los empleadores y trabajadores sobre el porcentaje de incremento que debería aprobarse.

Mientras, los empleadores consideran que el aumento debe ser en base a la inflación (3,28 %, acumulada hasta noviembre pasado), los trabajadores creen que se requiere uno más importante, en relación con el costo de la canasta básica (alrededor de $ 670).

Francisco Alarcón, presidente del Directorio de la Cámara de Industrias de Guayaquil, explicó que si bien las industrias y las exportaciones deben ser manejadas de manera delicada en el 2016, no se puede dejar que el trabajador pierda poder adquisitivo. Por ello considera que un incremento en base a la inflación es una propuesta “razonable” que ayudaría a no poner en peligro los empleos.

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Para Mesías Tatamuez, dirigente del Frente Unitario de Trabajadores (FUT), el incremento debería hacerse en base a la canasta básica unificada.

El tema debe definirse a través del Consejo Nacional de Salarios, dentro del cual el FUT ya ha decidido no participar.

Dicho organismo tiene previsto reunirse mañana, desde las 11:30, para tomar la decisión, según informó el delegado de los empleadores, Luis Poveda.

Según Tatamuez, el Ministerio de Trabajo ha indicado que el delegado sería Édgar Sarango, otro de los dirigentes del FUT, pero este no ha sido notificado; adicionalmente recibió una sentencia de 15 días de prisión en su contra por su participación en las protestas por la aprobación de las enmiendas constitucionales.

Para Alarcón, es importante la presencia de los trabajadores, pues el Conades es el foro legítimo para discutir el tema.

El empresario indicó que en años anteriores los incrementos del salario tuvieron un salto muy por encima de la inflación, lo cual repercutió en la pérdida de competitividad.

Según la ley, de no llegarse a un consenso sobre salarios en dos reuniones, el tema lo resolverá el ministro del ramo, Leonardo Berrezueta. (I)