El posible “efecto sustitución” que se generaría en caso de eliminarse el subsidio de la gasolina súper preocupa al presidente Rafael Correa. En un conversatorio ante medios de comunicación de Cuenca, el martes pasado, aseguró que la propuesta del gerente de EP Petroecuador, Carlos Pareja Yannuzzelli, de eliminar el subsidio de esta gasolina y traer otra mejorada, pero ya sin subsidio, hay que analizarla.

Aclaró que “los subsidios los decide el presidente de la República”, pero advirtió que si se produce una mejor gasolina pero sin subsidio, la gente podría consumir gasolina extra “que es más subsidiada que la súper”. El resultado sería que “el Estado gasta más y se contamina más el ambiente porque es más contaminante”, comentó.

Justamente esta problemática fue tratada ayer en la oficina de EP Petroecuador entre el gerente de la empresa y representantes de comercializadoras y distribuidoras de gasolina.

Oswaldo Erazo, secretario ejecutivo de la Cámara de Distribuidores de Derivados de Petróleo del Ecuador, explicó que la mayor preocupación del sector es que perderían el margen de utilidad con la súper, pues seguramente el consumidor se cambiará a la gasolina extra.

Recordó que en el 2012 se mejoró la calidad de ambas gasolinas y que antes el consumo de súper estaba en el 14% y ahora es del 11%. La utilidad en gasolina súper es mejor que en la extra y el diésel, explicó Erazo.

Agregó que mientras en la extra se ganan 12 centavos y en el diésel 10 centavos por galón, en la gasolina súper se obtienen de 20 a 25 centavos.

Entre enero y agosto, el Gobierno pagó $ 501,85 millones por el subsidio de la nafta (gasolina de alto octanaje, que sirve para la súper y la extra). El subsidio anual de la súper será de $ 140 millones. (I)